Un llamativo episodio se adueñó del encuentro que disputaron el Radomiak Radom y el Rozwój Katowice de la segunda división de Polonia. El portero Bartosz Solinski quedó en ridículo tras no poder capturar un balón que no llevaba peligro.

El video se volvió viral en ese país a causa del buen gesto que tuvo el equipo local con su rival. A pesar de lo ocurrido el partido terminó 4-1 a favor del Radom, quien se ubica primero en la tabla general.

La jugada en cuestión se produjo a los 49 minutos, cuando un futbolista del equipo local cayó sobre el césped y los visitantes mandaron la pelota fuera del campo para que pudieran atenderlo. Una vez que se repuso el jugador enviaron el balón al portero, pero éste no pudo contener un disparo que no llevaba ningún tipo de peligro.

Con ese gol insólito, que optaron por no festejar ante el desconcierto de la jugada, el Radomiak Radom estiraba la ventaja a dos. Fue en ese momento cuando el entrenador llamó al capitán del equipo, el centrocampista Maciej Filipowicz, y le ordenó que se dejen convertir un gol.

Bajo una catarata de aplausos, el delantero del equipo visitante se dirigió hasta el arco rival para marcar el tanto sin presión alguna. Con la devolución de gentilezas el partido se puso 2-1. Finalmente los dueños de casa marcaron dos veces más y se impusieron por 4-1.

 

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