El fallecimiento de Aaron Hernandez agrandó la trágica lista de los deportistas que decidieron suicidarse. La ex estrella de la NFL, quien en sus días de gloria firmó un contrato de 40 millones de dólares con los New England Patriots, se quitó la vida mientras cumplía una condena de cadena perpetua tras ser hallado culpable por un asesinato cometido en 2013.

Las autoridades penitenciarias encontraron a Hernandez, de 27 años, ahorcado con una sábana en su celda, lo que hace que su turbulenta historia deportiva tenga el final más trágico posible. Su muerte se suma a la de otros atletas que optaron por acabar con su vida de un modo catastrófico. Aquí, un repaso por los casos más significativos de la historia:

Robert Enke 

La muerte del ex futbolista alemán, que jugó en el FC Barcelona entre 2002 y 2003 y fue integrante de la selección germana, conmocionó al mundo del fútbol. El 10 de noviembre de 2009, Enke se suicidó arrojándose a las vías de un tren en movimiento en un paso a nivel en la localidad de Neustadt am Rübenberge, en las cercanías de la ciudad de Hannover. Tenía 32 años y tomó esa decisión como consecuencia de una profunda depresión que se inició en 2006, con el fallecimiento de su hija de 2 años.

Dimitri De Fauw 

Este ciclista belga decidió suicidarse luego de un suceso que le dejó un cargo de conciencia insoportable. Durante una competencia, chocó con el español Isaac Gálvez, quien falleció horas más tarde a causa de las fracturas ocasionadas por la caída. De Fauw entró emocionalmente en la ruina al ver su nombre vinculado constantemente con la muerte de su colega. El belga no pudo superar la muerte del ciclista español y, con 28 años, se suicidó el 6 de noviembre del 2009. Fue encontrado muerto en su casa, sin ningún síntoma evidente de violencia.

Ramiro Castillo Salinas

Tras representar a Bolivia en el Mundial de Estados Unidos 1994 y en la Copa América 1997, el futbolista se quitó la vida. En la previa de la final de la Copa América ante Brasil, Castillo Salinas se enteró de que su hijo de 7 años de edad había sido hospitalizado por hepatitis. Dos días después, el menor falleció. El jugador, de 31 años, intentó superarlo, pero terminó ahorcándose con una corbata en su casa al sur de La Paz, en octubre de 1997.

Jeffrey Lawrence Alm

El jugador de fútbol americano, quien formaba parte de los Houston Oilers de la NFL, se suicidó en diciembre de 1993. Alm provocó la muerte de su mejor amiga al conducir un coche en estado de ebriedad. Tras el accidente automovilístico, el deportista de 25 años decidió acabar con su vida y se pegó un tiro en la cara.

Edwin Valero

El boxeador venezolano, que había conseguido los títulos mundiales de peso súper pluma y peso ligero, se quitó la vida el 17 de abril del 2010 tras un macabro episodio: el pugilista, de 29 años, asesinó a su esposa, Jennifer Carolina Viera de Valero, en un hotel de Venezuela. Por ello, fue llevado a prisión, lugar en el que se suicidó dos días después al ahorcarse en su propia celda.

Erica Blasberg

La golfista estadounidense falleció en mayo de 2010, a los 26 años, en su casa cerca a Las Vegas. Según el informe del forense, murió por asfixia (su cadáver fue encontrado con la cabeza metida en una bolsa de plástico) y en ella se encontraron rastros tóxicos de medicamentos para la tos, el dolor y la ansiedad. Su sorpresiva y temprana muerte sorprendió al mundo del deporte.

Ricky Alan Berry 

El jugador de baloncesto, que medía 2,03 metros y fue elegido en el draft de 1988 por Sacramento Kings, parecía que contaba con un buen futuro profesional. Pero en agosto de 1989, a los 24 años, Berry se quitó la vida tras una discusión con su esposa. Se pegó un tiro en la cabeza y conmocionó al deporte estadounidense.

Lester Morgan Suazo

El ex futbolista costarricense se mató de un tiro en la cabeza en una cabaña a las afueras de San José, en octubre de 2002, cuando sólo tenía 26 años. Antes de morir dejó cuatro cartas: para su madre, para Donald Carvallo (el amigo que lo encontró sin vida), para la madre de su hija y para la dueña de la cabaña. Allí explicaba por qué se quitaba la vida y reiteraba su agobio por las pensiones alimentarias que le debía a sus dos hijos.

Mirko Saric

Era un futbolista argentino que jugaba como mediocampista en San Lorenzo de Almargo, uno de los clubes más grandes de la primera división de la Argentina. Se ahorcó con una sábana el 4 de abril del 2000, a los 21 años, en su casa de Flores. El suicidio habría sido producto de una fuerte depresión por una lesión en los ligamentos que lo mantenía alejado de las canchas.

Roman Lyashenko

El jugador de hockey ruso, que militaba en los New York Rangers de Estados Unidos, había intentado suicidarse en repetidas ocasiones, pero no tenía éxito. Se quitó la vida en julio del 2003, con 24 años. Se ahorcó con un cinturón en un hotel de Turquía, donde pasaba sus vacaciones con su hermana y su madre. Dejó una nota en la que explicaba que tenía una enfermedad incurable, pero los peritos forenses nunca pudieron comprobarlo.

Dave Clement

En marzo de 1982, el futbolista inglés del Queens Park Rangers se suicidó con la ingesta de un veneno para plantas. Lo que lo llevó a optar por la muerte fue la profunda crisis depresiva por la que atravesaba, la cual se vio incrementada cuando sufrió una fractura en la pierna que le impidió seguir jugando al fútbol.

Kokichi Tsuburaya 

En los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, el atleta japonés obtuvo la medalla de bronce. Cuatro años más tarde, más precisamente en enero de 1968, acabó con su vida al cortarse la arteria carótida. En su nota de suicidio, escribió: "Estoy demasiado cansado para seguir corriendo".

Aaron Hernandez

El último caso de los más resonantes de la historia fue el de la ex estrella de la NFL, quien se suicidó el pasado miércoles. Se quito la vida al ahorcarse con una sábana atada a la ventana de su celda de una prisión de máxima seguridad en Massachusetts, donde cumplía una sentencia a cadena perpetua por el asesinato en 2013 de Odin Lloyd, un jugador semiprofesional de fútbol americano que salía con la hermana de su prometida.

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