Los fanáticos se congregaron para recordar a los fallecidos
Los fanáticos se congregaron para recordar a los fallecidos

La conmoción por el accidente aéreo que se ha cobrado la vida de 71 personas, incluidos jugadores, dirigentes y cuerpo técnico del Chapecoense, ha generado que miles de fanáticos del club hayan decidido congregarse en el estadio.

Los aficionados se congregaron primero en el centro de la ciudad, en donde se celebró una misa y más tarde la multitud llegó caminando al estadio, para poco a poco ir colmando las tribunas.

Las gradas del Arena Condá se llenaron de seguidores del equipo y de habitantes de la ciudad de Chapecó, en el estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, quienes recordaron a las víctimas.

Con cánticos, aplausos, oraciones y un minuto de silencio, los torcedores le dieron vida a un estadio que hoy amaneció oscuro por la trágica noticia que golpeó al planeta y despertó la solidaridad del mundo del deporte.

La tristeza de una simpatizante del Chapecoense por la tragedia

Algunos fanáticos se tomaron de las manos y formaron una ronda gigante de oración que ocupó gran parte del verde césped, mientras el resto del público acompañaba el rezo.

Además, en varios rincones de las afueras del estadio se improvisaron santuarios, en donde se encendieron velas y se colgaron camisetas para recordar a las 71 víctimas fatales.

Solo 6 personas que viajaban en la aeronave pudieron sobrevivir a la tragedia. De acuerdo con el informe de la Aeronáutica Civil de Colombia, se trata de los jugadores Alan Luciano Ruschel, Helio Hermito Zampier y Jackson Ragnar Follmann, los miembros de la tripulación Ximena Suárez y Erwin Tumiri, y el periodista brasileño Rafael Valmorbida.

Esta es la mayor tragedia de la historia del deporte brasileño y por eso el gobierno nacional decretó 3 días de duelo, mientras que la Confederación Brasileña de Fútbol 7 días.

Aún se desconoce la verdadera razón por la cual el avión terminó realizando un aterrizaje de emergencia, aunque hay varias hipótesis al respecto.

El plantel se encontraba con destino a Medellín, lugar en donde disputaría ante Atlético Nacional la final de la Copa Sudamericana, en lo que sería su primer final de un certamen internacional.