
Sólo hubo una persona en toda la historia que pudo alzar el trofeo de la Copa del Mundo sin haber ganado un Mundial, sin haber participado en un certamen a nivel internacional y sin siquiera haber sido futbolista. Ese hombre fue Silvio Gazzaniga.
El diseñador italiano que creó uno de los premios más bellos que existen falleció este martes en su casa de Milán y a los 95 años.
El 5 de abril de 1971 la FIFA anunció que había encontrado el nuevo trofeo que reemplazaría a la Copa Jules Rimet y que sería entregado en el certamen de 1974, que finalmente ganó Alemania Occidental.
El escultor creó un trofeo de 36 cm y 6,170 kg en el que se lucen dos futbolistas festejando y levantando al planeta Tierra, que fue elegido entre 50 proyectos.
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Sin embargo, ésa no fue su única obra relacionada con el mundo del fútbol. Más tarde, Gazzaniga diseñó la Copa de la UEFA, la Supercopa de Europa y la Eurocopa sub 21.
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