Por qué el agua de la piscina olímpica se volvió verde

Como si no fuese suficiente con la contaminación del agua de la bahía local, los clavadistas se vieron sorprendidos con el color en las piletas del estadio acuático. La explicación

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El color de la piscina era extrañamente verdoso, pero no impidió que se realizara la competencia olímpica de clavados, ya que los atletas no manifestaron ningún problema, y las autoridades comprobaron que no representaba un riesgo.

Los deportistas no se quejaron de las condiciones en el estadio acuático Maria Lenk para la competencia de saltos sincronizados femenino de plataforma, y aseguraron que, aunque curioso, el color del agua no influyó en la competencia. No olía mal, no irritó sus ojos, no afectó su desempeño.

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La apariencia era extraña, sobre todo si se contrastaba con el azul estándar de la piscina contigua, donde se disputa el polo acuático.

El comité organizador habló primero de una mezcla de algas y el sol, pero la Federación Internacional de Natación (FINA) aclaró el misterio y dijo que la tonalidad fue por falta de algunos productos químicos que modificaron el PH del agua, pero reiteraron que no planteaba ningún problema de seguridad para la salud de los atletas.

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En un comunicado, más temprano, la organización aseguró que "no se encontró riesgo para la salud de los atletas".

La china Chen Ruolin, quien sumó su tercer oro en la disciplina, no mostró reparos respecto del color. "No nos afectó de ninguna manera", afirmó, junto con su compañera Liu Huxia.

La misma prueba masculina se realizó el lunes. El británico Tom Daley, medallista de bronce, publicó en Twitter una foto mostrando el contraste con la leyenda: "Emmm… ¿qué pasó?".

La dupla mexicana conformada por Paola Espinosa y Alejandra Orozco, que quedó fuera del podio de esta prueba tras ganar la medalla de plata en 2012, también habló del tema. "No nos dimos cuenta, la vimos, estaba diferente, pero ni fue tema de conversación. No olía feo, no nos salió nada (…). Es Brasil, es verde todo, quizás es la decoración para hacerlo bonito", indicó Espinosa.

"Cada vez se puso más verde, pero nada. Se nos hizo raro, chistoso, pero no influyó", coincidió Orozco.

Todos los temas relacionados con el agua son delicados en el Río de Janeiro olímpico, después de que fracasó en su intento de limpiar su Bahía de Guanabara, considerada una letrina natural, donde se realizan las competencias de vela.

"Los químicos pueden cambiar el color del agua, no nos preocupó. Llevo lentes de contacto, hubiera sentido algo raro", dijo la estadounidense Jessica Parrato.

Su compañera, Amelia Cozad, se fue con una broma: "A lo mejor no hay nada errado, estaba azul y la veíamos mal".

Con información de AFP.

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