La presidenta de Chile, Michelle Bachelet (EFE)
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet (EFE)

La presidenta Michelle Bachelet anunció este miércoles un proyecto de ley para reformar el sistema de pensiones chileno, que contempla un sistema de ahorro colectivo manejado por el Estado paralelo a los actuales fondos individuales controlados por empresas privadas.

Chile necesita este tipo de seguro social, nos hace bien como país mirarnos de otra forma

Michelle Bachelet, presidenta de Chile

Bachelet anunció en un mensaje televisivo que su propuesta busca implementar un sistema provisional "mixto" que permita subir en promedio un 20% los montos de las jubilaciones y un aumento promedio cercano al 50% cuando se jubilen los más de 10 millones de afiliados que cotizan en el actual sistema, creado por el dictador Augusto Pinochet en 1981.

"Chile necesita este tipo de seguro social, nos hace bien como país mirarnos de otra forma", afirmó la mandataria socialista.

La propuesta contempla además una cotización adicional de 5%, del cual un 3% irá directamente a una cuenta personal del afiliado y el restante 2% irá a un seguro de ahorro colectivo.

Estas nuevas cotizaciones serán pagadas por el empleador, mientras que el sistema será administrado por una institución pública y autónoma, indicó Bachelet.

Durante su primer mandato (2006-2010), Bachelet creó un pilar solidario que permite al 60% de la población más vulnerable recibir una mejor pensión. En enero pasado reajustó en un 10% la Pensión Básica Solidaria que reciben los chilenos que no tienen una jubilación.

Individualismo y lucro

La mandataria decidió no acabar con el actual sistema, con capitalización absolutamente individual, sin ningún aporte del empleador ni del Estado, que es operado por administradoras de fondos de pensiones (AFP), empresas privadas que obtienen grandes utilidades, que contrastan con las exiguas pensiones que pagan.

Las administradoras pagan pensiones menores al salario mínimo legal (menos de 400 dólares), muy lejos de su promesa original de retribuir el 70% del último salario del trabajador.

Pinochet dejó fuera del sistema de las AFP a los miembros de las Fuerzas Armadas, quienes cotizan en “cajas de previsión” estatales que pagan pensiones muy superiores a las que perciben los civiles.

En marzo, masivas manifestaciones que superaron las 100.000 personas, exigieron la desaparición del actual sistema, y demandaron la instauración de un sistema solidario.

"Pdta entienda las pensiones no se mejoran con maquillaje, hoy se requiere poner fin al individualismo y al lucro !!!", indicó en su cuenta de Twitter el movimiento No+AFP, organismo que lideró las masivas protestas.

Las AFP gestionan hoy unos 170.000 millones de dólares aportados por los trabajadores para sus jubilaciones, que están invertidos en acciones o renta fija y cuyas pérdidas son asumidas por los cotizantes, no por las administradoras.

El nuevo sistema de Bachelet propone más regulaciones sobre las AFP y que los afiliados tengan mayor influencia en la definición de las políticas de inversión de las administradoras, así como en la solución de conflictos de interés.

"Hoy seguimos avanzando para que las pensiones dejen de ser una fuente de angustia y sean lo que deben ser: un sustento para una vejez digna", aseveró la mandataria.

El proyecto de ley será enviado por Bachelet al Congreso, donde otras reformas al sistema educativo y laboral han sido resistidas por legisladores oficialistas y opositores.

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