Jia Haixia es ciego. Jia Wengi sufrió la amputación de los dos brazos. Estos amigos se pusieron al frente de un gran desafío: plantar más de diez mil árboles en Yeli, para revivir un estéril pueblo del noreste chino. Y lo lograron.
Durante una década, sin ayuda gubernamental y respaldándose en su espíritu, recuperaron la forestación de un bosque amparándose uno en el otro: Haixia es la fuerza, Wengi, la visión. Son el mismo instrumento de sembrado.
Todo comenzó cuando debido a sus capacidades diferentes fueron desplazados por el mercado laboral
El motor, como en muchos aspectos de la vida, fue un comentario inocente de una niña. En este caso, el hijo de Haixia, quien un día después del colegio le comentó: "Papá, olí una naranja cuando otro niño la estaba pelando y casi pude saborearla".
Al otro día, Haixia, quien nació ciego de un ojo y perdió el otro en un accidente de trabajo en el 2000, se complementó con su amigo Wengi, quien perdió los brazos en un evento desafortunado cuando tan solo tenía tres años de edad.
Juntos elaboraron un plan ambicioso con un único fin: dejarles un mundo mejor a las nuevas generaciones. Invirtieron el poco dinero que tenían para alquilarle al Estado una porción de tierra de tres hectáreas y allí encarnar la reparación del ecosistema. Creen haber plantado durante una década más de diez mil árboles. Con más entusiasmo que técnica, con más tesón que recursos.
La iniciativa empezó en 2002 y se extendió durante trece años. Todos los días, con una barra de hierro, un martillo y un balde, salían a las siete de la mañana hacia un descampado; un baldío, próximo a su pueblo, a la vera de un río. Para cruzar el arroyo, Wengi cargaba a Haixia sobre su espalda. Además de mejores amigos, eran un equipo.
Como no disponían de fondos para comprar árboles o semillas, realizaron un trabajo de recolección de esquejes, fragmentos de la vegetación separados con una finalidad reproductiva. Para tal cometido, Haixia escaló sobre los árboles en procura de las mejores ramas o tallos para plantar. Wengi lo ayudó a treparse más alto y lo orientaba con la voz.
Las ramas recogidas se plantaron en un hoyo cavado y la acción de riego y mantención quedó a cargo de Jia Wengi. Jia Haixia, el ciego, definió esta comunión: "Yo soy sus manos. Él, mis ojos".
En el terreno del pueblo chino de Yeli, hacía doce años que sólo se distinguía la maleza de las rocas, las rocas de la arena. Los miles de árboles que allí crecen ayudarán a defender a la aldea de las inundaciones. Sólo con su fuerza de voluntad dos amigos con profundas dificultades generaron una reserva natural. Sin ayudas, sin recursos, sin dos pares de brazos y dos pares de ojos, plantaron diez mil árboles. O como ellos los bautizaron: "Soldados verdes que están protegiendo nuestro hermoso pueblo".
Más Noticias
Flávio Bolsonaro cuestionó las urnas electrónicas de Brasil de cara a las elecciones presidenciales
El hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, afirmó que las máquines tienen el mismo origen que las de la empresa venezolana Smartmatic y se refirió a un reciente informe de la CIA

La OEA reiteró su apoyo a los esfuerzos para una “transición democrática” en Venezuela
“El progreso duradero debe estar guiado por el diálogo, la cooperación y el respeto a la voluntad del pueblo” venezolano, sostuvo el secretario general de la organización
Éxodo en Cuba: más de 245.000 personas emigraron de la isla en 2025 en medio de apagones y escasez de productos básicos
El crecimiento natural demográfico es de -7,1 por cada 1.000 habitantes, lo que indica que hay más defunciones que nacimientos en la isla
Temporal en Chile: las autoridades decretaron alerta roja y suspendieron clases en Valparaíso
El último informe de las tormentas relacionadas al fenómeno El Niño reportó 16 lesionados, 2.281 damnificados y 1.031 albergados, además de 104.271 personas aisladas en la zona de catástrofe, con 81 viviendas destruidas

La Fiscalía de Hungría allanó una de las oficinas del partido del ex primer ministro Viktor Orbán
En el marco de una investigación por presunta corrupción, el ex jefe de Gobierno está en el ojo de la tormenta tras el allanamiento relacionado con el Fondo Nacional de Cultura debido a la posible malversación de dinero
