Exactamente a cinco meses de la finalización del gobierno kirchnerista, quien fuera el poderoso ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de Néstor y Cristina Kirchner fue procesado por un delito de corrupción seguida de muerte.

El juez Claudio Bonadio dictó el procesamiento de Julio de Vido –actual diputado nacional por el Frente para la Victoria- por su responsabilidad en la causa judicial sobre la tragedia de Once. El 22 de febrero de 2012, un tren del Ferrocarril Sarmiento chocó contra el andén de esa estación. Hubo 51 muertos y centenares de heridos.

En diciembre pasado el Tribunal Oral Federal 2 condenó a prisión a Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, quienes fueron los secretarios de Transporte entre 2003 y 2012. También al empresario Claudio Cirigliano, dueño de la firma Trenes de Buenos Aires (TBA) que tenía la concesión del Sarmiento y a Marcos Córdoba, quien conducía el tren el 22 de febrero de 2012.



Según el procesamiento, por los delitos de "descarrilamiento de un tren agravado por resultar personas fallecidas y lesionadas y defraudación contra la Administración Pública por administración fraudulenta" publicado por el Centro de Información Judicial (CIJ), De Vido fue responsable porque:

"En razón del elevado cargo que ostentaba existen múltiples elementos que dan cuenta del conocimiento con el que contaba De Vido de la forma deficiente en la cual la empresa TBA S.A. prestaba el servicio ferroviario durante su gestión. En primer término, podemos mencionar que ya en el año 2007 cuando se rescindieron los contratos de concesión de las líneas Roca y Belgrano Sur, en dichos expedientes se realizó una evaluación comparativa con el resto de las líneas –entre las que se hallaban las que aquí se analizan- en la cual quedaba de manifiesto el estado en el cual prestaba el servicio TBA S.A. De la lectura de dichos expedientes se observa que en las comparaciones efectuadas entre las distintas empresas prestadoras del servicio ferroviario, se puede advertir que la situación existente en TBA S.A. era similar –y en algunos casos peor- que la existente en las empresas Transportes Metropolitanos General Roca S.A. y Transportes Metropolitanos Belgrano Sur S.A y que motivó que se rescinda el contrato de concesión de las mismas, mientras que ninguna medida se tomó en relación a la prestación del servicio en las líneas Mitre y Sarmiento".


La carátula es "descarrilamiento de un tren agravado por resultar personas fallecidas y lesionadas y defraudación contra la Administración Pública por administración fraudulenta"


Según Bonadio, durante el gobierno de Néstor Kirchner se rescindió el contrato de explotaciones de las líneas que administraba Sergio Taselli, pero nada se hizo con las de TBA aunque existían informes que determinaron que las condiciones de prestación del servicio eran peores en el Sarmiento que en el Roca y el Belgrano Sur.


De vido procesamiento fallo

Bonadio explicó que De Vido fue procesado porque: "Por otra parte, el imputado tuvo efectivo conocimiento del deficiente estado del material rodante de la concesionaria, como así también del sostenido decaimiento de los bienes dados en concesión para la prestación del servicio, al momento de ser remitidos los expedientes en los cuales debía intervenir con motivo del recurso de alzada interpuesto por la concesionaria".

"Como ejemplo de ello, podemos mencionar los expedientes EXP-S01:0122160/2011 y EXP-S01:0079802/2010 -los cuales se analizaron con detenimiento en el punto correspondiente-, en el marco de los cuales no sólo surgía la gravedad del estado general de mantenimiento de los bienes dados en Concesión, sino también la solicitud del Sr. interventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte que se arbitren medidas regulatorias adicionales para que se encausen las prestaciones de los servicios".

"En relación a la inacción advertida en las dependencias a cargo del imputado, podemos mencionar que de la lectura del expediente S01:0079802/2010 se desprende que -a pesar de la gravedad de las cuestiones que surgían del mismo-, estuvo aproximadamente siete meses en el ámbito del Ministerio de Planificación Federal sin ningún movimiento significativo en su trámite".

"Así, se puede apreciar que luego del suceso (la Tragedia de Once) que da origen a estas actuaciones el Ministro aplicó las atribuciones que le corresponden como Autoridad de Aplicación al momento de disponer la intervención Administrativa Técnica-Operativa Temporal de la concesionaria, pero no así en oportunidad de tomar conocimiento de la forma que prestaba el servicio".



Bonadio sintetizó la decisión de procesar a De Vido cuando señaló que "durante la gestión del nombrado se diseñó una política pública que favorecía que las empresas concesionarias incumplan con las obligaciones contractuales asumidas, a raíz de los deficientes controles –con las consecuencias que esto trajo aparejado y que fueron señaladas a lo largo de este resolutorio-, pero sin embargo se le transferían sumas de dinero cada vez más importantes en concepto de subsidios".


¿Qué dijo De Vido en su defensa?

El 21 de abril pasado cuando De Vido se presentó ante Bonadio, entregó un escrito en el que niega haber cometido delito: "No he intervenido, ni participado, ni conocido ni consentido ninguno de los actos, las omisiones o las complicidades que en la sentencia del Tribunal Oral se atribuyen a los Secretarios de Transporte como constitutivas de delito, si fueran ciertos".

"Mi función como ministro fue la de planificar la acción de gobierno en las extensísimas áreas atribuidas al Ministerio de Planificación Federal, no la de ejecutar, gestionar o controlar las políticas particulares de cada área. Las atribuciones y responsabilidades de los Secretarios (entre ellos los de Transporte) no constituyen una delegación de las funciones del suscripto, sino que corresponden a deberes jurídicos asignados por la ley a esos funcionarios en función del nombramiento del Presidente", consignó.


Al defenderse, De Vido dijo que Néstor Kirchner le había dado a Ricardo Jaime la responsabilidad total sobre los trenes que después causaron las 51 muertes en Once


Además, aseguró en el escrito: "No tengo ni he tenido ni he debido tener dominio funcional sobre los actos concretos de ejecución de esas atribuciones y responsabilidades, que no estuve en condiciones fácticas ni en el deber jurídico de garantizar. En caso de haber constatado o sospechado la existencia de desvíos o situaciones de la talla o de la dimensión de las afirmadas en la referida sentencia, el suscripto habría tomado las acciones correctivas necesarias para subsanarlas, sin perjuicio de la eventual denuncia penal y de la información correspondiente al Presidente. Pero nunca me constaron situaciones que ameritaran el curso de acción precedentemente señalado; el conocimiento general del estado deficitario del transporte ferroviario no implicaba conocer y ni siquiera imaginar el desarrollo de la maniobra defraudatoria afirmada por los jueces del Tribunal Oral, en el supuesto de que fuera correcta esa afirmación".


El juez aclaró que no había sometido a investigación a Julio De Vido en la primera parte de la instrucción "por cuestiones de celeridad"