Mayo comienza con USD 4.000 millones de saldo de ventas del dólar futuro que dejó el kirchnerismo

Representan el 25% del total. En abril vencieron contratos por USD 2.700 millones. No provocaron inyección de pesos, pero sí caída de reservas

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Al nuevo directorio del BCRA
Al nuevo directorio del BCRA no le inquieta el subibaja de las reservas

El Banco Central está haciendo sintonía fina para evitar la expansión de pesos que luego se traducen en presiones alcistas sobre la inflación y el precio del dólar, derivada de la venta de divisas a precios de remate por el anterior directorio de la autoridad monetaria.

De los USD 16.000 millones de posición neta vendedora que registraba la entidad al 9 de diciembre último, en abril vencieron USD 2.700 millones y quedó un remanente de USD 4.000 millones para los próximos meses, a precios que se habían pactado entre 10 y poco más de 11 pesos.

Hasta fin de marzo las compensaciones por diferencia de precio negativa para el Banco Central de poco más de $4 por dólar habían determinado una emisión monetaria de unos $60.000 millones, poco más del 10% de la cantidad total en circulación, la cual junto a la política de normalización tarifaria en la Ciudad de Buenos Aires fueron responsables de los altos índices de inflación en los casi primeros cinco meses de Gobierno.

Las compensaciones por ventas de cambio se achicaron a unos $53.000 millones

Pero en abril, a través del mantenimiento de altas tasas de interés de las Letras y una disciplinada política que conduzca al objetivo de cumplir la meta de inflación del 25%, el equipo liderado por Federico Sturzenegger logró que el dólar cerrara 38 centavos por debajo del valor de clausura de marzo, a $14,51 y de ese modo pudo absorber cerca de $7.000 millones.

La contrapartida, fue la intervención vendedora en el mercado contado de cambios en la última rueda del mes de USD 424 millones, que junto a pagos de vencimientos de deuda por el "Acuerdo de REPO del BCRA con bancos internacionales por USD 86 millones, más otros USD 14 millones a Organismos Internacionales de crédito, determinaron una rueda con pérdida de reservas por USD 289 millones, a USD 34.364 millones.

El subibaja de las reservas

La autoridad monetaria quiere instalar la idea de "desdolarización" de la mente de los agentes y analistas de mercado, porque lo considera irrelevante con un régimen de "flotación limpia" en la plaza cambiaria, ya que el precio de la divisa es determinada libremente por las acciones de compra y venta del sector privado.

De todas formas, más de 50 años de inestabilidad de precios y de cambios y larga práctica de fuga de capitales, en blanco y negro, hacen que sea inevitable mirar diariamente qué sucede con el saldo de reservas.

Las reservas cerraron en USD 34.364 millones, pero las reales se reducen a unos USD 9.000 millones

En abril, el saldo provisorio arrojó un aumento de USD 4.792 millones, pero estuvo directamente influenciado por el ingreso de poco más de USD 7.000 millones de la colocación de bonos para pagar a los holdouts, y en menor medida a los holdin, y otros vencimientos, por USD 16.500 millones, de los cuales sólo se han utilizado poco más de USD 9.300 millones el 22 del mes, cuando formalmente quedó cerrado el default parcial de la deuda.

Si se deduce ese efecto, el mes terminó negativo en unos USD 2.200 millones, de los cuales la mitad se explica por el efecto de la disminución de los fondos indisponibles del sector privado, al caer los depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero en unos USD 360 millones, mientras que los préstamos de los bancos a los exportadores se elevaron en más de USD 750 millones.

Y si se avanza un poco más se llega a la conclusión que las reservas propias del Banco Central se redujeron a menos de USD 9.000 millones, si se restan los USD11.000 millones del canje de monedas con China; más USD 5.000 millones del REPO de un grupo de bancos y los USD 9.300 millones por diferencia entre depósitos y créditos en dólares del sector privado; a los cuales aún habría que deducir los pagos pendientes de deuda con bonistas, parte de los cuales se liquidarán en primer viernes de mayo.

Sin embargo, ni el swap de China, ni el aporte de los bancos son de vencimiento inmediato, y por tanto podrán utilizarse para afrontar los compromisos, hasta que comience una liquidación más intensa de divisas de los exportadores, ni tampoco se esfumarán los depósitos del sector privado. Por eso, a la autoridad monetaria le interesa hacer foco en el objetivo de contribuir a la desaceleración de la inflación, porque de ese modo podrá bajar las tasas de interés sin que se reactive la demanda de dólares.

Muchos países de la región han logrado acumular reservas en divisas, pero para eso se valieron del aporte del ingreso de capitales para inversión productiva y el logro de superávit fiscal primario, antes del pago de intereses de la deuda pública.