Diego Pablo Simeone lo hizo otra vez. Nuevamente tomó la responsabilidad y se convirtió en el verdugo de un equipo que ya domina los libros de historia. En los últimos diez años, en los que dominó ampliamente, Barcelona quedó afuera apenas dos veces en Cuartos de Final de la Champions League. ¿Contra quién? Sí, ante el Atlético Madrid.
El Cholo, al igual que en la temporada 2013/14 cuando llegó a la Final del certamen, volvió a sacar al Blaugrana a base de esfuerzo y sacrificio. Remontó en el Vicente Calderón el 2-1 sufrido en el Camp Nou con un vibrante 2-0 gracias a la aparición de Antoine Griezmann, el hombre franquicia de esta última era del Colchonero.
El partido se jugó en el terreno del Atlético de Madrid. Por momentos de manera literaria y en otros de manera pragmática. El elenco de Simeone consiguió moldear a su gusto el panorama a todo momento. Cuando necesitaba pasar al frente del marcador, sometió a su rival. Lo sometió a su partido. Cortó rápido su salida e intentó pegarle con el método directo que tanto rédito que le trajo al elenco madridista.
Barcelona no le conoció al cara al arquero Jan Oblak. No pudo patear al arco y la posesión se limitó a ser su argumento hasta tres cuartos. El Colchonero lo incomodó a toda hora y consiguió sacarle fruto a esa situación a los 35 minutos, cuando el francés Griezmann anticipó con un impecable cabezazo en soledad que se clavó muy lejos de Marc-André Ter Stegen.
La reacción del Blaugrana empezó a aparecer luego de ese tanto, aunque se cristalizó durante todo el complemento. Claro, allí salió la otra faceta del local: se metió atrás y casi sin meter una contra, cortó sistemáticamente el juego de su rival; ya sea por vías legales o con infracciones. Barcelona se hartó. Conoció el hastío. Se frustró.
Más parecido a un equipo terrenal que a ese increíble que despierta elogios, llenó de centros el área de Oblak. Aunque, claro está, ese método jamás lo tuvo cómodo y Atlético se dedicó a despejar con calma una y otra vez.
En el final, Atlético por fin hilvanó una contra que se topó con un equipo mal parado y generó un penal por una clara mano de Iniesta en el área: Griezmann puso el 2-0 desde los 12 pasos.
Quedaba una polémica. Nicola Rizzoli, el italiano que dirigió la Final del Mundial entre Argentina y Alemania, cobró una clara mano del capitán Gabi afuera del área, pero la repetición dejó en evidencia que la misma fue al menos un metro adentro. Lo increparon, pero él no dio marcha atrás. Ese penal le daba la chance al Barça de colocar el 2-1 y forzar un alargue.
No fue y el combinado de Simeone está en la Semifinal de la Champions League otra vez. El viernes conocerá a su rival en el sorteo que tendrá al Real Madrid, Bayern Münich y Manchester City como participantes.
Estadio: Vicente Calderón
Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia)
Fase: Revancha Cuartos de Final (Ida 1-2)
- FIXTURE DE LA CHAMPIONS LEAGUE
Más Noticias
Falafel de lentejas: una receta fácil y original para consumir legumbres de forma diferente
Este falafel queda de maravilla si se sirve en pan de pita acompañado de una ensalada fresca, tahini o salsa de yogur y encurtidos

La generación que no puede permitirse ser madre ni padre: tener un hijo antes de los 30 dispara hasta diez veces más el riesgo de pobreza severa
Un análisis de Fedea sobre 17 años de datos revela que los hogares jóvenes con hijos sufren una penalización económica que persiste incluso cuando los ingresos son similares a los de familias sin menores

Resultado del Baloto y Revancha HOY: números ganadores del sábado 24 de agosto
Enseguida los resultados del sorteo Baloto y averigüe si ha sido uno de los ganadores

España acelera la construcción de vivienda protegida, pero llega tarde a una crisis de precios sin techo
El Gobierno termina 5.215 pisos sociales en el primer trimestre, pero el parque de alquiler asequible apenas representa el 3,5% del total

La DGT multará a los conductores de ‘coches zombi’ con 1500 euros y podrá inmovilizar el vehículo en el acto
En España, uno de cada doce coches dados de alta en los registros no tiene seguro a pesar de que la ley obliga a asegurar cualquier vehículo que ocupe la vía pública, aunque no circule
