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Política lunes 29 de febrero 2016

Caso Nisman: maratónica declaración de "Jaime" Stiuso

Federico Fahsbender

Por: Federico Fahsbender ffahsbender@infobae.com

El ex agente brindó una maratónica testimonial que comenzó ayer por la mañana ante la jueza Palmaghini, la fiscal Fein y los abogados de la querella

lunes 29 de febrero 201621:02
Crédito: Reuters

La declaración de Antonio Horacio Stiuso del 17 de febrero de 2015 en una fiscalía de instrucción de la calle Paraguay fue algo escueta. De apenas siete carillas de largo, el ex jefe de Operaciones de la ex SIDE, ingeniero en electrónica de profesión, declaró por pocas horas ante la fiscal Viviana Fein, en ese entonces a cargo de la instrucción de la causa que investiga la muerte de Alberto Nisman.

Un año después de esa testimonial, Stiuso declaró nuevamente en la causa que busca esclarecer la muerte del ex jefe de la UFI AMIA con quien colaboró para esclarecer el mayor atentado en la historia argentina. Comenzó su testimonial a las 10 de la mañana de este lunes en el Juzgado Nº25 a cargo de la doctora Fabiana Palmaghini tras ingresar al Palacio de la calle Talcahuano casi dos horas antes.

Minutos después de las 21, se decidió un cuarto intermedio. Luego, Stiuso volvió y declaró hasta las tres de la mañana.

Cuando finalizó la jornada, Juan Pablo Vigliero, abogado de las hijas de Alberto Nisman, informó que la jueza ordenó el secreto de sumario.

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Los abogados de las hijas de Nisman confirman que se ordenó el secreto de Sumario

Alguien que lo conoce bien desliza de forma sugerente a Infobae: "No se debe haber pasado las últimas diez horas diciendo que tenía el teléfono en vibrador". La misma voz teorizaba días antes: "Va a decir que a Alberto lo mataron".

En el quinto piso, donde se encuentra el juzgado de Palmaghini, la guardia de la Policía Federal tuvo una estricta orden de desalojar a cualquiera que se acerque al hall principal y a la puerta del despacho. Stiuso declaró ante la jueza, la fiscal Viviana Fein, todavía parte del expediente y en buenos términos con Palmaghini, el abogado de Diego Lagomarsino, Gabriel Palmeiro, y los abogados de la querella de Sandra Arroyo Salgado, Manuel Romero Victorica y Juan Pablo Vigliero.

Su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, visitó el Palacio durante la mañana de ayer para irse temprano por la tarde. Y tras diez horas con apenas un recreo para almorzar sándwiches, las previsiones en el operativo de seguridad se extendieron. Qué es lo que dijo Stiuso durante todo el día es el misterio principal. Los contenidos de su declaración todavía no se conocen.

En los últimos días, las especulaciones sobre qué diría una de las voces más esperadas en la causa Nisman cobraron múltiples formas. Se dijo que aportaría pruebas que apoyarían la teoría del encubrimiento de la muerte del fiscal a cargo de miembros de fuerzas de seguridad y que abonaría todavía más la teoría del homicidio.

Su regreso, por otra parte, no ocurre en un vacío, sino en un cambio de autoridades de la ex OJOTA, luego DICOM, la central de escuchas en avenida de los Incas que fue su dominio, antes a cargo de la Procuración. Su anterior jefa, la fiscal Cristina Caamaño, había afirmado tras conocer el decreto que la removía de su cargo: "Va a tener que volver la vieja gente de informática para que maneje el sistema. Esto implica que vuelva la gente de Stiuso. Esto no es como en las películas de Hitchcock que enchufabas un canuto y escuchabas, sino algo muy complejo. Estuvimos como ocho meses para aprender a manejar el sistema. Los únicos que saben hacerlo, aparte de nosotros, son los efectivos de la ex SIDE. El sistema lo instaló Stiuso mismo. La gente es de él, claramente".

Aún a simple vista fuera de los organismos de inteligencia, tras un exilio de casi un año en un resort de Miami entre otros posibles puntos, y vuelto un ciudadano común relevado de su secreto por la jueza Palmaghini, el ex jefe de las escuchas continuó siendo un espía maestro. Este lunes por la mañana ingresó por la puerta de la calle Tucumán. Había más de 50 periodistas y camarógrafos rodeando el edificio. Sin embargo, a Stiuso nadie lo vio.

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