AP 163
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Las autoridades iraníes pusieron en libertad al periodista iraní-estadounidense Jason Rezaian, jefe de la corresponsalía en Teherán del diario The Washington Post, junto a otros tres prisioneros, también de doble nacionalidad iraní y estadounidense, confirmó este sábado la agencia semioficial de noticias iraní FARS.


Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no confirmó la información. No obstante, diversas agencias de noticias y diarios norteamericanos citaron fuentes que confirmaron los reportes iniciales. Una fuente de AFP informó que, en respuesta a esas cuatro excarcelaciones, Washington retiró cargos contra 7 iraníes.


La televisión añadió que los cuatro binacionales liberados en Irán son Rezaian el pastor Said Abdeini, el ex marine Amir Hekmati y Nosratolá Kosravi, cuyo nombre no era conocido hasta ahora, mientras que la agencia oficial Irna afirmó que el cuarto era Siamak Namazi, un hombre de negocios.

Jason Rezaian AFP 163
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Rezaian llevaba encarcelado desde julio de 2014, y fue condenado el pasado mes de octubre a una pena no especificada de cárcel por los delitos de espionaje y propaganda.

La liberación de cuatro presos iraníes binacionales mediante un canje de prisioneros se produce en momentos en que Teherán y las potencias mundiales están por empezar a aplicar el acuerdo relativo al programa nuclear iraní.

Rezaian fue detenido el 22 de julio de 2014 junto con su mujer, Yeganeh Salehi, y dos fotoperiodistas. Todos fueron liberados más tarde salvo Rezaian, que tiene doble nacionalidad estadounidense e iraní y el mes pasado fue condenado el mes pasado por espionaje.

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Washington había presionado para que se libere a Rezaian y a otros estadounidenses detenidos en Irán, pero sus casos no se incluyeron en un histórico acuerdo nuclear alcanzado el mes pasado con Teherán.

Durante el juicio, la madre de Rezaian criticó la larga detención de su hijo y las reiteradas demoras del juicio. La mujer denunció incluso que nunca tuvo detalles de los cargos a los que se enfrentó Rezaian ni acceso a las grabaciones del proceso, imprescindibles, agregó, "para que el pueblo iraní y el pueblo estadounidense puedan ver si de verdad Jason hizo daño a Irán o no".