Finalmente, el asesino de los Bagnato no gozará de salidas transitorias

Casación declaró inadmisible el pedido de Fructuoso Álvarez González, tras una fuerte movilización de la opinión pública y de ONG ante el pedido de Matías, único sobreviviente de la llamada Masacre de Flores

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"Dado que ese Tribunal [Cámara de Casación] es el responsable de concretar la garantía de derecho a la seguridad que consagra la Constitución, son Uds. quienes tienen el poder de proteger a los dos miembros sobrevivientes de la familia Bagnato y la consecuente responsabilidad de lo que pueda pasarles si liberan al pluri-homicida de su familia". Así rezaba el comunicado que la asociación Usina de Justicia envió a los integrantes de la Cámara Nacional de Casación Penal, que debían decidir acerca del pedido elevado por el asesino de la familia Bagnato para que se le concediese el beneficio de salidas transitorias.

Fructuoso Álvarez González quemó viva a toda una familia. Pedía salidas transitorias

Este fue uno de los muchos reclamos contra la concesión de beneficios al asesino de los Bagnato que se produjeron al conocerse la noticia de que el recurso había llegado a Casación. El motivo de la alarma es la peligrosidad del sujeto y la frecuencia con la que en los últimos tiempos los tribunales han concedido beneficios de este tipo a delincuentes que no reunían las condiciones requeridas.

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En febrero de 1994, en venganza por una deuda, Fructuoso Álvarez González asesinó a toda la familia Bagnato, incendiando la casa mientras dormían. Allí murieron los padres y los dos hermanitos menores –de 14 y 9 años– y un amiguito que ocasionalmente dormía allí, Nicolás Borda, de 11 años. Sólo pudo escapar, auxiliado por los vecinos, el mayor de los hermanos, Matías, que entonces tenía 16 años.

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No conforme con eso, cuando fue liberado por un error administrativo, lo primero que hizo Álvarez González fue llamar a Matías Bagnato para amenazarlo de muerte; algo que reiteró durante todo el tiempo en que estuvo prófugo –más de un año– diciéndole cosas tales como: "Preparate, estás muerto, te quemaste como los otros".

Los peritajes psicológicos practicados en prisión al múltiple asesino revelan a un hombre que no está arrepentido y que vive obsesionado por la venganza contra Matías.

En Change.org, el pedido de Matías recogió más de 180 mil firmas en pocos días

"Los fiscales de Ejecución Penal me dejaron bien claro que no tiene recuperación. Alimenta odio contra mí, su familia no quiere saber nada con él, no recibe visitas. No tiene otra motivación para vivir y para salir de la cárcel que tomárselas conmigo y con mi abuela", contó Matías la semana pasada, tras ser recibido en la fiscalía.

Pese a que el pedido de Fructuoso Álvarez González no debía tener ninguna chance de prosperar, Matías Bagnato no se quedó quieto. El clima de excesiva benevolencia hacia los delincuentes –incluso reincidentes y peligrosos– que ha imperado en Tribunales en estos años le hizo temer lo peor.

Por eso apeló a los medios y a la opinión pública. En Change.org su pedido recogió casi 180.000 firmas en pocos días (ver su mensaje de agradecimiento), lo que demuestra cuán a contramano va la Justicia de la opinión pública y del sentido común.

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El calvario sin fin

De todos modos, el calvario de Matías y de su abuela no termina aquí. Álvarez González está sentenciado a cadena "perpetua", pero en Argentina no es tal, ya que esa condena tiene límite temporal. Por lo tanto, en octubre de 2016, el múltiple asesino estará en condiciones de pedir la libertad condicional.

"Él accede a la libertad y yo paso a estar condenado" (Matías Bagnato)

Y, aun en el supuesto de que se la nieguen, habrá cumplido la pena en 2020 y entonces sí o sí quedará en libertad.

"Él accede a la libertad y yo paso a estar condenado –reflexiona Matías–. Tuve la culpa de no haberme muerto en aquel incendio".

"Estamos hablando de un tipo que hace 22 años quemó vivos a tres chicos y hoy tiene como único fin en la vida matarme a mí –agrega–; me lo dicen los fiscales en la cara. Me dicen que recupere mi vida normal, pero soy yo el que tiene que ir a reclamar a los jueces, alertar a los medios..."