La Copa Argentina entregaba una Final verdaderamente apasionante, ya que se medían los dos equipos que mejor habían hecho las cosas a lo largo de 2015: Boca, recientemente consagrado en el torneo local, se medía ante un Rosario Central que había resultado la revelación del certamen doméstico. Y el marco estuvo realmente acorde a la ocasión, ya que ambas parcialidades colmaron el Mario Alberto Kempes y le dieron vida a un folclore increíble, el cual estuvo acompañado por un gran preparativo con fuegos artificiales y luces de colores por doquier.

Si bien la etapa inicial había dejado un sinsabor por lo caliente que fueron los minutos finales, también había dejado promesa de mucho más. Y así fue como comenzó el complemento, aunque fue cuestión de minutos para que todo se desvirtuara. Es que antes de los diez minutos, el árbitro volvió a quedar en el centro de la escena por un fallo verdaderamente alarmante: cobró penal por una falta a Peruzzi que fue casi un metro afuera del área. En vano fueron las justas protestas del Canalla porque el juez no dio marcha atrás y Nicolás Lodeiro cambió la pena máxima por gol.

Y los rosarinos buscaron no darse por vencidos. Pese a la injusticia no dejaron ni un minuto de buscar el arco de enfrente y hacer circular la redonda, aunque los minutos iban corriendo y la fortuna parecía no estar de su lado. Para colmo, nuevamente la polémica se hizo presente y la Final terminó de convertirse en un verdadero bochorno: Andrés Chávez cerró el partido a poco del final con un gol fuera de juego. ¿Algo más? Sí, Pinola vería la tarjeta roja a segundos de la culminación del juego.



Estadio: Mario Alberto Kempres
Árbitro: Diego Ceballos