La sociedad tailandesa está acostumbrada a la violencia, pero la escala y la dureza del atentado del lunes en Bangkok no tiene precedentes, y los analistas se muestran perplejos sobre su origen. Es que el país ha sido escenario de sangrientos enfrentamientos políticos en la última década, con violentas protestas callejeras y atentados con bomba, y se enfrenta a una insurgencia musulmana en el sur.
Pero la capital nunca había sufrido un atentado como el que dejó al menos 20 muertos en un santuario hindú el lunes, y los extranjeros habían permanecido al margen de la violencia. Entre las víctimas del ataque, 11 eran originarias de China, Hong Kong, Malasia, Indonesia y Singapur.
Las autoridades continuaban buscando este martes al principal sospechoso del ataque -un joven que vestía una camiseta amarilla y que dejó una mochila en el lugar de la matanza justo antes de la explosión-, mientras las sospechas recaen principalmente sobre dos grupos: los insurgentes musulmanes del sur y el poderoso movimiento de los Camisas Rojas, que respalda al antiguo gobierno tailandés, derrocado por un golpe de Estado en mayo de 2014, tras meses de protestas de sus opositores.
Según Prayut Chan-O-Cha, líder de la junta militar que gobierna ahora el país, la policía investiga unos mensajes de la red social Facebook que alertaban sobre un peligro inminente antes de la matanza. Esas publicaciones, precisó, provienen de "un grupo antijunta" instalado en el norte de Tailandia, el bastión de los Camisas Rojas.
Esos militantes encarnan la parte rural y pobre del país, fiel al ex primer ministro Thaksin Shinawatra y a su familia, frente a la clase media urbana y la élite monárquica, apoyada por una parte de los militares y del sistema judicial.
De momento, el poder parece haber descartado la pista de los rebeldes musulmanes del sur, cuya principal reivindicación es obtener más autonomía. El jefe del Ejército, Udomdej Sitabutr, consideró "poco probable" que estuvieran detrás del ataque, ya que este no "corresponde" con su modus operandi.
En las provincias del sur, cercanas a Malasia y de mayoría musulmana, el conflicto provocó más de 6.400 muertos, sobre todo civiles, desde 2004, pero los frecuentes atentados nunca fueron tan mortíferos como el del lunes y nunca se confirmó que los rebeldes musulmanes atentaran fuera de esa región.
"Prudencia"
Los analistas contactados por la AFP pidieron, sin embargo, prudencia ante esas primeras afirmaciones. "No creo que se puede tachar a nadie de la lista a estas alturas", opina Zachary Abuza, experto sobre el movimiento rebelde del sur.
"Pero lo extraño es que ese ataque no recuerda ningún modus operandi conocido, ni el de los insurgentes musulmanes ni el de grupos antimilitares", añade.
Según el politólogo Pavin Chachavalpongpun, los Camisas Rojas no atentarían contra un santuario religioso dedicado al dios hindú Brahma, que atrae cada día a miles de fieles budistas.
"Lo extraño es que ese ataque no recuerda ningún modus operandi conocido, ni el de los insurgentes musulmanes ni el de grupos antimilitares"
"Dada la magnitud del ataque, no creo que se deba a maniobras políticas internas", dice.
Algunos emiten la hipótesis de que el atentado contra ese templo, muy apreciado por los turistas chinos, apuntaba en realidad a Pekín, después de que Tailandia deportara a más de 100 musulmanes uigures -turcófonos- hacia China el mes pasado. Esa decisión había desatado una serie de manifestaciones violentas en Estambul y Ankara para denunciar la política de las autoridades chinas con esa minoría.
Pero, aunque varios países del sur de Asia sufrieron atentados reinvindicados por grupos islamistas, Tailandia nunca ha sido blanco de sus ataques.
Otros señalan a oscuros grupos que gravitan en torno al Ejército. "Si queremos saber quién está detrás de ese acto, hay que preguntarse quién tiene semejante poderío", asegura Paul Chambers, del Instituto de Asuntos del Sureste Asiático, en Chiang Mai.
Según la policía, el artefacto que causó la explosión era sofisticado y suficientemente potente para esparcir vidrio, trozos de hormigón y cadáveres en una de las zonas más concurridas de Bangkok, famosa por sus inmensos centros comerciales y hoteles de lujo.
Más Noticias
Peregrinación a Luján 2026, en vivo: horarios, recorridos, cortes de calle y últimas noticias de este 3 y 4 de octubre
Con pilotos, paraguas y prendas impermeables, los peregrinos continúan su marcha hacia la Basílica de Luján bajo una intensa lluvia e inestabilidad meteorológica. La misa central está prevista para mañana a las 7

Cuál es el mejor momento para tomar vitamina C y cómo aprovechar sus beneficios
Especialistas explican qué aspectos inciden en la incorporación de este nutriente, los aportes de la alimentación y los cuidados ante el uso de suplementos

Madrigueras, en Albacete, sufre su mayor riada en 50 años: Castilla-La Mancha solicitará la declaración de zona catastrófica
La petición se aprobará el martes para que el municipio pueda acceder a fondos estatales destinados a compensar los daños
Gobierno pagaría bono de S/300 a trabajadores del Minedu, según nuevo crédito suplementario
El gobierno entregaría una bonificación “para asegurar y garantizar la culminación del año escolar y académico 2026 y reconocer el esfuerzo frente a las acciones climatológicas que vive el país por el Fenómeno El Niño”

Roger Mariaca: ascenso, poder y la vertiginosa caída del fiscal general de Bolivia acusado de vínculos con el narco
En 2024 se convirtió en uno de los hombres más poderosos de su país tras una elección cuestionada. Hoy está en celdas policiales y en la mira de Estados Unidos que lo vincula con delitos de narcotráfico
