No hicimos el partido que le gusta a Gallardo y que nos gusta a los hinchas: de mitad de cancha hacia tres cuartos. Apenas en algunos minutos del segundo tiempo, al comienzo, se pudo. Pero River le dejó la pelota y esperó. Con más riesgos que otra veces, con menos intensidad en la presión, pero sin grandes problemas. Tigres siempre es peligroso adelante, pero no lastimó, no generó jugadas de riesgo.
River empezó incómodo en el partido, no encontraba la pelota, no podía hacer su juego. Tuvo un primer tiempo muy desordenado en defensa, y si bien presionó, Tigres le pateó mucho al arco. Tuvimos algunas situaciones de área, un remate que le taparon a Mercado, pero nada más. Tigres es flojo atrás, pero las energías dieron para neutralizar sin poder sacar casi ninguna mano.
A partir de los 30 minutos de esa primera parte, River empezó a acomodarse, a generar algunas jugadas tocando por abajo, buscando abrir la cancha, con la rotación que permitía la presión de los mexicanos, aunque con falta de verticalidad, salvo en algunas como la de Alario, que buscó la gambeta larga y Guzmán le adivinó la intención.
River tuvo actitud, pero le faltó meter más presión a la salida de Tigres. Adelante, se vio desconectado al equipo, cuando estaban los uruguayos y Alario, no pudieron. El santafecino quedó muy solo en el segundo tiempo, luego de los 15 ó 20 que River pudo tener la pelota y jugarlo en tres cuartos.
Se sufrió mucho por la izquierda de nuestra defensa: Vangioni no tuvo una buena noche, aunque puso todo, pero en el primero tiempo permitió que le llegaran a River por ese lado, y en el segundo falló en un cierre que luego corrigió en el área chica.
En cambio tuvieron un gran partido Kranevitter y Maidana –cuándo no-, ambos fundamentales para meter y jugar. Lo mismo Barovero que apareció cuando lo necesitamos.
Perdimos en las dos lesiones a dos jugadores fundamentales: Viudez, que las que tocó demostró su calidad, y Mora, que aunque no participe mucho, aparece y desequilibra. Son dos piezas clave en el River de la Copa, aunque Tabaré sea nuevo, ya demostró que puede desequilibrar. El Pity Martínez no logró entrar en juego, no tuvo espacios, no supo creárselos y tiene el gran problema de no volver, de no intentar recuperar la pelota partida.
Sobre el final, el equipo dejó la sensación de sentir el cansancio físico, que muchos de los jugadores estaban agotados. Tal vez fue el motivo por el cual no se presionó como otras veces. Tal vez haya sido el clima, ojalá haya sido eso, porque en Buenos Aires hay que meter. Hay que estar concentrados. Todavía no se ganó nada. Hay que seguir siendo inteligentes, tenemos todo para ser campeones, pero hay que hacer un gran partido para ser los campeones de América. Estamos a un paso ¡Vamos River!
Más Noticias
Última hora de los incendios en España y la emergencia nacional, en directo: las llamas no dan tregua con la confluencia de los frentes de Ávila y la Comunidad de Madrid
El fuego ha calcinado más de 50.000 hectáreas en la zona, lo que le convierte en el mayor que ha registrado España hasta la fecha

Embalses España: la reserva de agua bajó este 27 de julio
El Boletín Hidrológico Peninsular ha publicado la situación de los embalses de agua en España

Cuánto cuesta un euro frente al dólar este 27 de julio
Este fue el comportamiento de la divisa europea frente a la estadounidense

La Casa de los Famosos México 2026 EN VIVO: Aldo Rendón recibe la primera nominación directa
Los 18 habitantes ya ingresaron al reality y comenzó la convivencia marcada por alianzas, estrategias y conflictos

Cáncer de cabeza y cuello: por qué la evaluación nutricional es clave para el tratamiento y la calidad de vida
Hoy es el día mundial de esta patología. Atender y supervisar la alimentación desde el inicio permite mejorar la respuesta a las terapias, reducir complicaciones y preservar el bienestar físico y emocional de los pacientes
