"La macumba no gana partidos, pero el catolicismo, sí", grita un secuestrador brasileño indignado. De fondo, está Francisco atado y visiblemente golpeado. La publicidad busca que los brasileños miren el encuentro entre San Lorenzo (el cuadro del papa) y San Pablo por la cadena, si no, liberarán al Papa para que influya en el destino, produzca "el milagro" y vuelva a hacer ganar al equipo argentino.
El arriesgado comercial impacta por su violencia. En el cierre del clip, el secuestrador amenaza con torturar con una picana al pontífice.
"¿Usted está enojado porque San Lorenzo ganó la Copa Libertadores el año pasado?", dice amenazante el desquiciado brasileño. Para él, sólo mirar el partido por la señal evitará que
haga efecto. Para rematar, con su propia camiseta manchada de la supuesta
, el secuestrador vuelve a arremeter contra Francisco con una casaca de la selección de Brasil en el hombro.
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