"¿Usted sabe cómo se suicida un argentino? Se sube arriba de su ego y se tira para abajo", bromeó Francisco ante la periodista Valentina Alzaraki. El chiste fue parte de una extensa entrevista en donde el Pontífice volvió a disculparse con el pueblo azteca por sus dichos sobre la "mexicanización" de la Argentina, en alusión al avance de las mafias del narcotráfico.
Más allá de la ironía, el Papa dejó una frase que podría tener varios destinatarios en su país natal: "Los argentinos cuando vieron un Papa argentino se olvidaron de todos los que estaban a favor o en contra de él. Y los argentinos no somos humildes, somos muy engreídos".
Francisco señaló además que muchas veces se sintió usado por la "política" de su país e hizo alusión a los dirigentes que viajan a Roma en busca de una foto. Tiempo atrás, el ex Arzobispo de Buenos Aires había admitido que tenía la intención de evitar las reuniones con los políticos argentinos, sobre todo teniendo en cuenta que este año hay elecciones.
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