Cómo funciona el Indec de la inseguridad

Detrás del anuncio de un "prodigioso" descenso del 40% de los homicidios en 6 meses, hay una herramienta informática incorporada hace poco a los órganos de la justicia bonaerense que agiliza trámites pero también "ayuda" a la estadística

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Operativo de detención realizado por
Operativo de detención realizado por la Policía Bonaerense (Imagen de archivo) NA 162

Un fiscal llega a la escena de un crimen. El muerto yace boca abajo, con tres heridas de bala en la espalda. El arma ha desaparecido. El comisario, que ya se encontraba en el lugar del hecho, y debe llenar una planilla, le pregunta: "¿Averiguación de causales de muerte, Doctor?"

Con tono de fastidio, el fiscal lo corrige: "Homicidio".

Escenas como ésta se repiten con gran frecuencia en distintos lugares de la provincia. Si no hay un fiscal presente en el lugar, lo que con toda claridad es un asesinato puede ingresar al sistema con una calificación ambigua.

Un prodigioso descenso

Al momento de presidir el acto de promoción de diez mil efectivos de la Policía bonaerense, el gobernador Daniel Scioli anunció hace 15 días que desde que se decretó la emergencia en materia de seguridad –6 meses atrás- "los homicidios en ocasión de robo se redujeron 40 por ciento".

De ser cierto, este prodigioso descenso debería atraer la atención de observadores y especialistas del mundo entero, ya que difícilmente un récord así se haya verificado en algún lugar del planeta con anterioridad.

Pero la clave está en una sigla, el SIMP, Sistema Informático del Ministerio Público, una herramienta para registrar la gestión de los diferentes órganos del Ministerio Público, tanto fiscal como de la defensa, adquirido hace relativamente poco tiempo, y que ofrece muchas ventajas para todos los agentes del Poder Judicial. Funciona como una red, cuyo acceso está reservado a jueces y fiscales, y que permite agilizar las búsquedas, facilitar el seguimiento de un expediente o el análisis de antecedentes, identificar al autor de cada trámite, etcétera. Asimismo, concentra una gran cantidad de datos cuyo análisis habilita por ejemplo determinar la carga de trabajo de un sector y su productividad.

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El SIMP, salta a la vista, permite también elaborar estadísticas con mucha mayor facilidad, al concentrar la información. Siempre que los datos estén bien cargados, claro.

El camino de un expediente

El fiscal platense Marcelo Romero describió para Infobae el derrotero de un caso en el SIMP. "La mayor parte de las causas penales tienen origen en sede policial, por denuncia o de oficio; el oficial designado confecciona las actuaciones prevencionales, es decir, el acta de denuncia, la de procedimiento, la declaración del detenido, y hace una primera 'calificación' del delito a investigar".

¿Qué pasa si no sabe cómo calificar el delito? Las cosas no siempre son claras de entrada. Una persona aparece ahorcada: ¿suicidio u homicidio? Hasta que se esclarezca, se apela a la fórmula; "averiguación de causales de muerte".

Hay expedientes que incluso están "caratulados" como "denuncia", y "no está de más aclarar que la denuncia no es un delito, sino una de las formas bajo la cual puede iniciarse una investigación penal", dice Romero.

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Otra variable para zanjar este tipo de "lagunas" es calificar como "averiguación de ilícito" o "posible comisión de delito de acción pública", explica.

O la ya mencionada "averiguación causales de muerte" que no es ni más ni menos que uno de los objetivos que persigue la investigación ante un deceso violento: homicidio doloso, culposo, preterintencional; o suicidio.

"Ninguna de estas variables es, por sí misma, un delito". Pero éste puede surgir de la investigación posterior. El detalle es que, para la estadística, el sistema conservará la calificación inicial, aunque ésta se modifique en la realidad.

En efecto, el oficial ingresa esas actuaciones a la Fiscalía en turno a través de la Mesa General de Entradas de la Fiscalía General. Allí un empleado las registrará en el SIMP -copiando la carátula que estableció previamente el personal policial-, le asignará un número de IPP (investigación penal preparatoria) y cargará los datos de la víctima, imputado -si lo hay-, juzgado interviniente, etc., y el delito de la forma descripta en el paso anterior.

Así nace la causa a la vida judicial, dice Romero. Y "es del ingreso inicial que surge la estadística", agrega.

"La causa penal continúa registrada en el SIMP como un determinado delito mientras que en el expediente físico se puede estar investigando otro", agrega.

Y ejemplifica: "La causa ingresa como 'Lesiones graves', pero por distintos motivos se investiga y se imputa 'Homicidio en grado de tentativa'; o bien ingresa 'Hurto' y de la investigación surge luego que medió violencia y entonces se investiga un Robo".

Es por esto que los "números oficiales de la inseguridad" no conforman una estadística seria, dice Romero, sino una simple "combinación de datos que en forma automática y sin ningún criterio científico realiza este sistema informático".

Datos "indiscutibles"

Al comunicar el descenso en el número de homicidios, el Gobernador dijo: "Son datos indiscutibles provistos por la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia".

Vale la pena entonces mirar el cuadro estadístico aludido, en el que se contabilizan las causas referidas a delitos contra la propiedad y las personas. Corresponden al año 2013.

Como en los contratos, hay que leer la letra chica: las referencias al pie. Por ejemplo, en el rubro "Otros delitos", la llamada aclara: "posible comisión de delito de acción pública" y tiene el 1,32 % del total de causas iniciadas.

Y el rubro "Otros", que significa "averiguación causales de muerte, averiguación de ilícito, denuncias" –es decir, todas esas ambigüedades registradas en el inicio del expediente- el porcentaje se eleva al 13,10% del total, mientras que los "homicidios" apenas representan el 0,25% de los delitos.

"Si cotejamos este porcentaje del 13,10% con el 0,25% de los homicidios simples, se evidencia la fragilidad de estas cifras", dice el fiscal Romero. Basta consignar un homicidio como 'averiguación causales de muerte' para que el porcentaje descienda.

Y Romero puede atestiguar de la frecuencia con la cual los funcionarios policiales apelan a esa ambigüedad. ¿Es inoperancia o sugerencia de sus superiores?

El fiscal no duda: "Es una directiva; los policías reciben órdenes directas".

"Yo puedo poner 'averiguación causales de muerte' si se trata por ejemplo de una persona mayor que aparece muerta en su casa de un paro no traumático, porque de todas formas se investiga por las dudas, sobre todo después del caso García Belsunce. Pero si la escena es claramente la de un homicidio y pongo 'averiguación causales' es un casillero menos para el homicidio y uno menos para la inseguridad", explica.

"Averiguación de ilícito: es ridículo, todas las causas son averiguaciones de ilícitos. No son mentiras directas, sino omisiones", dice.

"Esto explica también que la gran bandera del Gobierno sea que bajaron los homicidios -afirma-. No pueden decir lo mismo de los robos porque éstos no tienen un eufemismo equivalente al de 'averiguación causales de muerte'".

"Como si esto fuera poco, quedan al margen de la 'estadística' todos los delitos que el ciudadano no denuncia, por descreimiento, por la complejidad del proceso judicial o por miedo. Esta es la realidad, pero el tamiz del SIMP la deja escurrir", señala.

La falta de estadísticas del delito ha sido uno de los rasgos de esta etapa. La digitalización de los expedientes puede ser un primer paso para saldar esta carencia. A condición de que el sistema esté al servicio de la realidad y no que, así como se tendió a "combatir" la inflación manipulando la metodología del Indec, se pretenda "combatir" la inseguridad deformando la carga y el procesamiento de datos en el SIMP.