La Presidencia brasileña atacó a un medio opositor por sus artículos sobre Petrobras

Un comunicado acusó de "manipulación" a la revista Veja por sus denuncias de que la mandataria Dilma Rousseff habría sido alertada de hechos de corrupción en la petrolera estatal años atrás

Compartir
Compartir articulo
  163
163

"Este es un nuevo episodio de manipulación periodística", señala la nota de este sábado de la Presidencia brasileña. Y continúa: "Tras intentar interferir en el resultado de las elecciones presidenciales (...) Veja intenta engañar a sus lectores al insinuar que, en 2009, ya se sabía de los desvíos practicados" en la petrolera estatal Petrobras.

Veja asegura en la edición de este sábado que el ex director de Petrobras Paulo Roberto Costa -acusado de desviar millones de obras de la petrolera para beneficiar a políticos y a partidos de la coalición de gobierno-, le escribió en setiembre de 2009 un correo electrónico a Rousseff, entonces ministra jefe del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva.

Aunque no reproduce el contenido, la revista afirma que el email pretendía avisar a Rousseff de que, cuestionadas por el tribunal de cuentas, tres obras de la petrolera podrían ser paralizadas.

La Presidencia responde que las objeciones del tribunal de cuentas ya habían sido comunicadas al ministerio de Rousseff en agosto, y que no se desprendía sospecha de desvío de dinero de obras.

"Las prácticas ilegales del señor Paulo Roberto Costa solo fueron hechas públicas en 2014, gracias a las investigaciones conducidas por la Policía Federal y por el ministerio público", señala la Presidencia.

Las denuncias que han surgido este año, en base a declaraciones de los acusados, señalan que empresas constructoras formaron un cartel para rotarse contratos con la estatal, pagaban un sobreprecio a cambio de adjudicarse las obras y ese dinero era destinado a políticos e intermediarios.

El caso, que involucraría desvíos de cerca de 4.000 millones de dólares en una década, es investigado confidencialmente por la policía y la justicia, y se ha filtrado a la prensa a cuentagotas. Nada ha sido probado judicialmente.

Rousseff y Lula han negado haber sabido sobre los millonarios desvíos.