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Todo parece estar en la misma jerarquía y claramente no lo está: cirugías y retoques estéticos para verse mejor, mala praxis, caras desfiguradas, expectativas estéticas desmesuradas. Hoy muchas mujeres se miran a un espejo que parece estar distorsionado.

Entre estos límites tan complejos y disímiles se maneja el debate hoy alrededor de las cirugías estéticas en la Argentina; pero también se puede hacer extensivo a muchos países del mundo donde la obsesión por la belleza y la juventud eterna siguen vigentes.

En la Argentina, precisamente esa furia por ganarle "tiempo al tiempo" parece estar pasando una factura desmedida. Ni todas las cirugías estéticas son malas, ni todos los cirujanos plásticos son inescrupulosos, ni todas las sustancias aprobadas para ser introducidas en el cuerpo pueden llevarnos a la muerte.

Sin embargo hay que informarse y saber más para profundizar el discernimiento de todos aquellos que se quieran someter a una cirugía estética. Para esto Infobae confrontó el tema con tres destacados especialistas para despejar mitos y verdades.

Hay consenso unánime entre los cirujanos plásticos locales acerca de que es fundamental que el médico consultado antes de un procedimiento estético sea un cirujano plástico certificado por las distintas asociaciones profesionales del país. Como la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora; las filiales en el interior del país. O en el marco global la American Society for a Esthetic Plastic Surgery, por nombrar algunas de las más importantes.

En charla con Infobae, el médico especialista en cirugía plástica Raúl Banegas, miembro titular de SACPER, ISAPS y ASAPS, no elude referirse a la mediatización que tomó el debate sobre las cirugías estéticas: "No hay que confundir fama con excelencia. Hay que tener cuidado con los médicos "show off", con aquellos médicos mediáticos que basan su fama sólo por salir en medios televisivos, sin ningún tipo de aval científico. Y por último, tener cuidado con seguir a las celebrities. Tengan en cuenta que muchas de ellas se realizan intervenciones con determinados profesionales exclusivamente por canje y no por haber chequeado la idoneidad del profesional".

El doctor Gustavo Sampietro, miembro de la Sociedad Ibero Latinoamericana de Cirugía explica a Infobae: "Cuando a un paciente se le plantean dudas acerca del procedimiento, la mejor manera de llegar a buen puerto es cumplir con lo que él llama la "tríada necesaria": que la decisión de realizar el procedimiento sea personal y no esté contaminada por opiniones externas. Despejar todas las dudas antes de entrar al quirófano. Y en tercer lugar, tener absoluta confianza en el profesional que va a realizar el procedimiento. No hay que priorizar la ansiedad".

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Rellenos permitidos

En la Argentina, para la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología médica (ANMAT) las sustancias permitidas para ser introducidas en el cuerpo son ácido hialurónico, metacrilato e hidroxiapatita de calcio. Cada una de estas sustancias tienen sus particularidades respecto de las zonas y las proporciones que pueden ser aplicadas en el cuerpo.

Sobre los rellenos, el doctor Banegas puntualiza: "Lo ideal es que sean productos reabsorbibles, ya que estos son los que presentan menor índice de complicaciones. Además, deben ser aprobados por el ente regulador de dichos productos. En la Argentina, es el ANMAT y en los Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA). En la Argentina, para el tratamiento de las arrugas dinámicas, lo más seguro es la toxina botulínica Tipo A (comercialmente conocida como Botox), que es reabsorbible. Y en materia de rellenos, los más seguros son aquellos realizados a base de ácido hialurónico, también reabsorbible".

Un dato a tener muy en cuenta para encender el alerta es si un profesional dice que va a inyectar colágeno porque no se fabrica más.

Al respecto apuntó Banegas: "Hidrogel, Siloxanos o Biopolimeros son todos nombres encubiertos de la vieja y conocida silicona líquida, producto que se usó hace muchos años cuando carecíamos de otros más nobles. Hoy la silicona está prohibida para rellenos dérmicos. Si no saben de qué estoy hablando, recuerden alguna boca o pómulo agrandado con un tinte payasesco. Esos pacientes están inyectados con siliconas. Lamentablemente este producto, además de migrar por las estructuras vecinas, o al resto del cuerpo, es permanente, por lo tanto sus complicaciones, o malos resultados, inestéticos, también perduran en el tiempo.

El cirujano plástico Cristian Leonhardt, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica Buenos Aires precisa a Infobae: "Desde hace muchos años utilizamos la grasa como material de relleno generalmente en aumentos de glúteos, lifting, mamas y en cirugía reconstructiva. En este caso el único recaudo a tener en cuenta es "aspirar previamente a inyectar" para estar seguros de no estar inyectando grasa dentro de un vaso sanguíneo. Esta maniobra es la misma que se realiza cuando se da una inyección intramuscular".

Metacrilato: el más famoso

El polimetilmetacrilato, más conocido como metacrilato, es un acrílico cuyo uso está permitido en distintos países como Argentina y se usa en escasas áreas del rostro para generar volumen, pero no para la región glútea.

En la Argentina es tristemente célebre a partir de una serie de denuncias de mujeres de la farándula como Silvina Luna, Virginia Gallardo y Vicky Xipolitakis que describieron en la justicia haber recibido aplicaciones de metacrilato, en zonas y cantidades indebidas, provocándoles serios trastornos en su salud.

Explica a Infobae el cirujano Cristian Leonhardt: "En la Argentina, el metacrilato -de una sola marca comercial- que viene en jeringas prellenadas y estériles está autorizado como material de relleno sólo para el rostro y en pequeñas cantidades. En cambio, el metacrilato que viene en polvo y que se utiliza, por ejemplo, como cemento para fijar las prótesis de cadera en traumatología, o en cirugía reconstructiva para el modelado craneal, no está autorizado para inyectarse en los glúteos, o utilizarse como material de relleno. Y la silicona líquida no está autorizada en ningún caso".

Remarca Sampietro: "Algo importante sería que las pacientes empiecen a cambiar el rango de prioridades en relación a un producto. La consulta más escuchada en relación a un relleno es: ¿Cuánto dura? ¿Cuándo me lo tengo que volver a hacer? La verdad es que los productos de mejor calidad y de mejor tolerancia por parte del cuerpo tienen duraciones que van de 12 a 24 meses, con lo cual tentarse con productos de larga o permanente duración no es un buen camino".

Complicaciones

Todos los manuales de cirugía plástica refieren a un 2% de probabilidades de complicaciones. La cirugía plástica es una especialidad que se desprende de la cirugía general, y comprende, además de la estética y la plástica, a la cirugía reparadora, la oncológica, la pediátrica, la cirugía de manos, y la cirugía del paciente quemado. Es una especialidad en la que se requiere un amplio conocimiento, tanto de la clínica, como de la cirugía general.

¿Qué tipo de complicaciones pueden surgir durante y después de una cirugía plástica? Para Banegas: "Las complicaciones más frecuentes son el hematoma en la zona quirúrgica (por ejemplo luego de un implante mamario), o la infección. Tratadas de manera expeditiva, ninguna de las dos trae un perjuicio para la salud del paciente".

Precisa el cirujano Sampietro: "No existen cirugías riesgosas, existen pacientes riesgosos. Cada paciente es un desafío y en cada caso hay que evaluar todos los posibles escollos, sobre todo en aquellos pacientes que ya tienen cirugías previas en la zona a tratar. Tanto al operarla como al momento de la evolución postoperatoria, los tejidos en general se encuentran alterados".

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Dentro del concierto de dudas más frecuentes que los pacientes plantean en el consultorio figura el tiempo de recuperación, anestesia, dolor postoperatorio y posibles complicaciones.

Dice Banegas: Por ejemplo los pacientes obesos o fumadores o con un terreno varicoso en miembros inferiores; así como enfermedades de base (hipertensión, diabetes, cardiopatías, Epoc, entre otras) son pacientes en los que se requiere una atención especial.

También hay que tratar de no realizar procedimientos combinados, si estos superan las 4 horas de cirugía para que no produzcan una pérdida importante de sangre.

"Muchas veces las pacientes para ahorrar tiempo y dinero, impulsan al cirujano a realizar esos "combos" maratónicos, que generalmente son exitosos y sin complicaciones, pero vale la pena destacar que es recomendable ir paso a paso. Realizando procedimientos que no comprometan la salud, ya que detrás del deseo de verse bien, existe un organismo al que debemos cuidar", remarca Banegas.

Concluye Sampietro: "Existen las pacientes disconformes por procedimientos que se han realizado, por complicaciones no resueltas o por técnicas incorrectas. Creo que si el cirujano tiende a buscar resultados más naturales y sutiles, es muy difícil encontrar "arrepentimientos estéticos".