Una de las mayores pesadillas de los padres es que sus hijos pequeños caigan en una piscina sin que sepan nadar. Con esto en mente, Aquatic Safety Concepts desarrolló iSwimband, un dispositivo que permite que permite detectar cuando un niño cae al agua.
Con la posibilidad de ajustar su tamaño para convertirlo en una banda para la cabeza o un brazalete, iSwimband es simplemente un sensor de agua que, mediante tecnología Bluetooth, se conecta con un smartphone y le manda alertas al usuario según la situación.
Tiene dos modos de uso: avisa inmediatamente cuando entra en contacto con agua, ideal para cuando un bebe cae, o informa cuando ha pasado un rato bajo el agua, útil para los niños que tienen nociones básicas de nado pero que aún deben ser cuidados. Además, la aplicación móvil permite controlar hasta ocho dispositivos.
El iSwimband tiene un precio de u$s99 y funciona con smartphones con iOS7 o superior.
Más Noticias
Guy Ritchie revoluciona el mito de Sherlock Holmes en una versión para la Generación Z
La nueva serie, dirigida por el esteticista cineasta británico, cuenta la historia de la juventud del famoso detective con escenas de alto impacto y diálogos ingeniosos

Alumnos en México podrían usar uniforme neutro, esto dice la iniciativa
Esta iniciativa está en proceso de discusión y busca promover la igualdad y libre desarrollo de la personalidad, así como erradicar la discriminación en los planteles educativos

Eduardo y Elina Costantini, a puro glamour en Madrid: galas, museos y paseos con su hija
La pareja y la pequeña Kahlo Milagro gozaron de sus días en la capital española, entre obras de arte y tardes al aire libre

Debut con sabor amargo para Demichelis en Mallorca: Osasuna le empató con dos goles en 5 minutos y lo dejó en zona de descenso
El equipo que dirige el técnico argentino no pudo sostener el resultado y sobre el final dejó dos puntos en su visita a Pamplona por La Liga de España

Cajamarca fue sacudida por un sismo de 4.9 al noroeste de Jaén: es el segundo en el mismo punto en solo horas
Menos de dos horas separaron dos movimientos telúricos de magnitud similar en Jaén, una seguidilla que recuerda la vulnerabilidad sísmica y la urgencia de estar preparados
