FIFA ratificó a Rusia como organizador del Mundial 2018

Joseph Blatter, Presidente del organismo que rige los destinos del fútbol internacional, aseguró que el conflicto bélico en el Este de Ucrania no modificará los planes para la próxima Copa del Mundo. "Boicotear eventos deportivos no es la mejor manera de encontrar una solución", comentó. Por otro lado, indicó que confía en el "espíritu del fútbol" para hallar la paz. Alemania, Estados Unidos e Inglaterra son algunos que esperaban la elección

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Los conflictos bélicos que se desarrollan en el Este de Ucrania mantienen en vilo al mundo y el fútbol no queda ajeno a esta problemática, más teniendo en cuenta que la próxima edición del Mundial se organizará en Rusia, país que quedó bajo la mira producto de las sospechas de derribar un avión de pasajeros hace solamente unos días.


Después de la consagración en el Maracaná ante Argentina y anoticiados de los hechos de público conocimiento que tienen lugar en esa zona de Europa, las autoridades de Alemania solicitaron con énfasis el cambio de sede y presentaron su candidatura para albergar las acciones del evento de 2018. Algo similar habían hecho Estados Unidos e Inglaterra, luego de las acusaciones de corrupción ante la elección de Qatar 2022.


Sin embargo, Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, salió al cruce de las versiones y especulaciones, advirtiendo que no habrá posibilidades de dar marcha atrás y elegir otro país para confiarle los preparativos de la siguiente máxima cita de selecciones. Además, solicitó no boicotear el certamen.


"La historia demostró hasta el momento que boicotear eventos deportivos o establecer políticas de aislamiento o confrontación no es lo más efectivo para solucionar los problemas", manifestó el mandatario en un comunicado difundido hoy por la mañana.


Por otro lado, volvió a pronunciarse en favor del espíritu del deporte para hacer a un lado los inconvenientes políticos entre Estados: "La FIFA está convencida de que a través del fútbol podemos cambiar de forma positiva el mundo, pero el fútbol no puede verse como una solución para todo, particularmente con esos temas relacionados con la política mundial".