La influyente revista inglesa The Economist realizó un analisis sobre el peligro de default que corre la Argentina y advirtió que la clausula RUFO "podría hacer que funcionarios sean acusados de mala praxis".
En un artículo titulado "Tic, toc" emulando el sonido que realizan las agujas del reloj, The Economist observó que una vez pasada la euforia mundialista por la "impresionante" actuación de la selección argentina en Brasil, la "problemática realidad" ha regresado y es hora de lidiar de nuevo con el conflicto con los fondos buitre, y apenas a sólo dos semanas de un eventual default.
"El vicepresidente de Argentina está siendo investigado por corrupción, la economía está en recesión, su inflación es la segunda más alta del mundo" y lo más grave de todo, el país "está a dos semanas del default."
Tras las idas y vueltas entre Argentina, el juez Thomas Griesa y los holdouts, Argentina corre el riesgo de entrar en cesación de pagos una vez más, y la revista opina que "si bien todos asumen que se va a llegar a un acuerdo" antes de que se venza el plazo estipulado, "el tiempo sigue pasando y el comportamiento de Argentina desde la decisión de la corte suprema de EEUU ha sido errático, por decirlo de manera sutil".
Y comenta que si bien "apenas se han revelado detalles" sobre las reuniones entre Argentina y el negociador asignado por Griesa, Daniel Pollack, "los rumores dicen que el tema central son los tiempos" ya que Argentina asegura que pagar o negociar un acuerdo con los holdouts antes del 1 de enero de 2015 podría activar la clausula RUFO (Rights Upon Future Offers), que dice que Argentina no puede "ofrecer voluntariamente a los bonistas una mejor oferta a la realizada en la restructuración de 2005 y 2010," por lo cual si se le paga a los buitres, los otros bonistas tienen derecho a reclamar el mismo trato. La clausula RUFO "está abierta a interpretación, pero si se activa," sus efectos sobre las reservas de Argentina pueden ser "abrumadores".
Esto a su vez puede traer más consecuencias, ya que los expertos que hablaron con The Economist observan que la clausula RUFO "podría incrementar la carga de la deuda, y hacer que funcionarios del gobierno sean acusados de mala praxis."
"Los mercados han sido optimistas con respecto a una salida negociada, lo que es lógico, pero lo que los mercados no toman en cuenta es que si la clausula RUFO es activada, aquellos funcionarios que hayan formado parte del acuerdo podrían ser llevados a juicio y estar en litigio por años," explican a la revista, que advierte que "sólo quedan dos semanas para solucionar este problema".
Hasta ahora no se ha confirmado una nueva reunión con Pollack, pero The Economist sospecha que si bien "Argentina tiene fama de empujar las cosas hasta el límite, un acuerdo a última hora" es posible.
"Mientras tanto, el tiempo se agota," concluye.
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