A Pereira lo desmayaron de un rodillazo, pero 'revivió', se negó a salir y siguió jugando

No caben dudas que los uruguayos son una 'raza aparte' a la hora de jugar por su país. Por eso se los respeta en el mundo y por eso existe la vieja frase de la "Garra Charrúa". El ex Argentinos Juniors, hoy en San Pablo, recibió un rodillazo en la cara de Sterling que lo dejó inmóvil en la cancha. Sin embargo, se levantó al instante y cuando los médicos lo querían reemplazar, se metió en la cancha sin obedecer a nadie. MIRÁ AL CAUDILLO

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 AFP 162
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Álvaro Pereira, ex Argentinos Juniors y hoy en San Pablo, recibió un rodillazo en la cara de Sterling

en el partido entre Inglaterra y Uruguay.

El defensor quedó inmóvil en el piso y parecía algo mucho más grave

, por lo que l

os médicos lo sacaron de la cancha rápidamente al "Charrúa".

Sin embargo, la mística que envuelve a los uruguayos apareció en él, porque

se recuperó al instante y cuando vio que lo iban a sacar salió corriendo desesperado para que no lo reemplazaran.

No conforme con haber ingresado, a pesar de que los médicos no querían dejarlo entrar, Pereira se 'mandó' a la cancha y en la primera pelota que tuvo le entró con 'fiereza' a Glen Johnson, quien voló por el aire ante la barrida del futbolista, fiel ejemplo de la "Garra Charrúa" que suele aparecer en estos torneos.


No caben dudas que los uruguayos son una 'raza aparte' a la hora de jugar por su país. Por eso se los respeta en el mundo y por eso existe la vieja frase de la "Garra Charrúa". El ex Argentinos Juniors, hoy en San Pablo, recibió un rodillazo en la cara de Sterling que lo dejó inmóvil en la cancha. Sin embargo, se levantó al instante y cuando los médicos lo querían reemplazar, se metió en la cancha sin obedecer a nadie. MIRÁ AL CAUDILLO
No caben dudas que los uruguayos son una 'raza aparte' a la hora de jugar por su país. Por eso se los respeta en el mundo y por eso existe la vieja frase de la "Garra Charrúa". El ex Argentinos Juniors, hoy en San Pablo, recibió un rodillazo en la cara de Sterling que lo dejó inmóvil en la cancha. Sin embargo, se levantó al instante y cuando los médicos lo querían reemplazar, se metió en la cancha sin obedecer a nadie. MIRÁ AL CAUDILLO