Tras una larga ausencia en los escenarios boricuas, el Ballet Nacional de Cuba tuvo el viernes su primera presentación ante una sala de conciertos repleta, con cerca de 2 000 espectadores en el Centro de Bellas Artes de San Juan. Reconocida por la calidad de sus espectáculos, la compañía al mando de la legendaria coreógrafa y bailarina Alicia Alonso cosechó una elogios por parte de los medios locales.
Sin embargo, de las mieles del éxito y la aclamación que lograron el viernes con su repertorio, el régimen de los Castro pasó al amargo sabor del ridículo internacional: al menos seis integrantes del ballet decidieron poner fin a la opresión que vivían en la isla y desertaron en busca de libertad. En la noche del sábado, un equipo de AméricaTeve los recibió en el aeropuerto de Miami a los jóvenes que se resisten a seguir siendo rehenes artísticos de la dictadura cubana.
Más Noticias
Alianza Lima vs Sport Huancayo EN VIVO HOY: minuto a minuto del partido por Torneo Apertura de la Liga 1 2026
El elenco ‘blanquiazul’ y los de Huancayo juegan ya el partido pese a que no hay transmisión en vivo de L1MAX debido a que el equipo local reclama el pago atrasado de la televisora. Escándalo ensombrece el arranque del campeonato nacional

Donald Trump advirtió al régimen de Irán que la negociación tiene un límite: “Ya veremos qué ocurre”
El presidente de Estados Unidos instó al gobierno iraní a alcanzar un acuerdo para evitar una acción militar, advirtiendo que solo Teherán conoce el plazo impuesto para responder

Hoy No Circula Sabatino: qué autos descansan este 31 de enero
Esto es de interés para aquellos que van a conducir en la Ciudad de México y el Estado de México este sábado

Steam regala dos juegos para PC por tiempo limitado y quedan en tu biblioteca para siempre
Ambos títulos no requieren suscripción ni pago previo, y una vez reclamados quedarán asociados de manera permanente a la cuenta de Steam

Descubren joyas reales ocultas por el avance nazi durante la Segunda Guerra Mundial
El hallazgo de coronas y medallones pertenecientes a la realeza polaco-lituana, escondidos en la catedral de Vilna, permite reconstruir episodios claves de la historia europea
