Estados Unidos: de la mano de una enfermera, camino al infierno...

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La era de la privatización ya estaba en marcha hacía tiempo y continuaba su curso. Un par de años atrás había explotado una bomba en la embajada de Israel, previo a la de la Asociación Mutual Israelita Argentina, que dejaría un saldo de 85 muertos (56 más que en el anterior ataque mencionado) y justo un día después de que se llevara a cabo la final de la Copa del Mundo de 1994, año en el que se aprobó la Reforma de la Constitución Argentina que le permitió a Carlos Menem ser reelecto, merced al 'Pacto de Olivos'.


En enero de 1991,

Alfio Basile había reemplazado a Bilardo

como entrenador de la Selección y demostraba estar a la altura de las circunstancias, teniendo que soportar el peso de actuaciones destacadas recientes (campeonato mundial en el '86 y final del mundo en el '90).

El "Coco" había determinado que Diego Maradona no formara parte del proceso

, pero tuvo que dar marcha atrás cuando los nubarrones acapararon su primavera. El equipo había estado

33 partidos invicto

y se había alzado con las Copa América del '91 y del '93.

Las Eliminatorias habían clasificado a Brasil y Bolivia en una zona, mientras que

un empate con Paraguay en Buenos Aires obligaba a Argentina a derrotar a Colombia

en casa para evitar el

Repechaje

con

Australia

. La paliza histórica 5-0 de los "cafeteros" en el

Monumental

activó el 'Plan B' del técnico, cuando oyó el

"Maradooo, Maradooo"

que bajó de las tribunas esa noche –Diego estuvo presente-. Ante los oceánicos y con solamente dos amistosos disputados con la "albiceleste" en los últimos tres años, el '10', que militaba en Newell's Old Boys,

tenía que estar sí o sí.
Maradona venía de pasar una extensa suspensión de la FIFA por una cuestión de doping en Italia

(muchos creen que la sanción de 15 meses sin jugar fue como reprimenda a su participación en el Mundial de 1990, aunque él mismo aceptó que había consumido cocaína) y también había dejado atrás su paso por el

Sevilla

dirigido por Bilardo, en el que tuvo como preparador físico personal a

Javier Valdecantos

. En busca de su mejor forma física,

apeló a Daniel Cerrini

, un fisicoculturista que concurría al gimnasio de Claudia, su mujer, y quien

le suministró un complejo vitamínico

...

Argentina había superado por la mínima a Australia y tenía a jugadores de primer nivel como

Fernando Cáceres, Ruggeri, Redondo, Simeone, Caniggia y Batistuta

.

El 21 de junio por el

Grupo D

,

la Selección se presentó ante Grecia en el Foxboro Stadium de Boston

. Si bien la medida del rival no era para agrandar la

performance

nacional, difícilmente se encuentre un dominio similar a lo largo de la historia de los "albicelestes" sobre otro. Porque

Gabriel Batistuta

pegaba de entrada y al final de la primera parte (luego lo liquidaría a lo último, con un tanto de penal)

y Maradona hacía lo suyo

: estaba más que entero, se lo notaba encendido, no le pesaba la responsabilidad de ser el conductor y triangulaba con

Redondo y Caniggia

a lo loco.

El país estaba de fiesta porque "Dios" había resucitado y era la máxima esperanza para levantar la Copa otra vez.

En cada ocasión mundialista, el pueblo se une sin importar sexo o color de pasión. Pero el ingrediente extra de

tener a Maradona como bandera

en territorio norteamericano era un estímulo que hacía desbordar a los fanáticos de Maradona, no solamente dentro de nuestro suelo, sino a lo largo de todo el planeta.

Hinchas de otras selecciones, alentaban a Argentina sólo por él.

Pero en la vida, cuanto más alto vuela una ilusión, más dura puede ser la caída también.

Y nadie intuyó la que se venía

. Cuatro días más tarde, en el mismo escenario, los dirigidos por Basile no arrancaban bien ante

Nigeria

, que pegaba de movida por intermedio de Siasia. Aún en el primer tiempo,

Caniggia

con un 'doblete' daba un giro en el tanteador: capturó un rebote tras un tiro de Batistuta y empató, luego le gritó a Diego, quien apuró una pelota parada y lo dejó cara a cara con el arquero Rufai.

En los últimos minutos, el '10' pidió salir, pero Basile no le hizo caso.

Tan bien estaba físicamente

Maradona

–con 34 años-, que 'comió' los segundos finales, necesarios para cualquier equipo que se encuentra arriba por la mínima en el sc

o

re y debe defenderse con la pelota para no sufrir. Pero no solamente la retenía, sino que

al minuto 90 seguía tirando arranques como en su época de esplendor

. Feliz y con la clasificación en el bolsillo, se tomó de la mano con una extraña rubia vestida de blanco en la mitad de cancha sin saber lo que le esperaba.

Ni antes ni después se vio a una enfermera entrando a una cancha para buscar personalmente a uno de los jugadores que habían sido sorteados para el control antidopaje.

¿Escena montada y digna de una ficción?

Tal vez, pero eso no quitó de que en la orina de Maradona aparecieran cinco sustancias prohibidas:

efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina

. Él lo juró por sus hijas:

"No me drogué. No quiero dramatizar pero me cortaron las piernas"

.

El

cachetazo

fue grande y duro de asimilar para un grupo que se fortalecía fundamentalmente de la presencia del capitán y no reaccionó pese a intentarlo. Fue

0-2 con Bulgaria

en el

Cotton Bowl

de Dallas, por los goles de Stoitchkov y Sirakov, que dejaron tercera en la zona a Argentina (por ser la mejor ubicada en esa posición, quedó emparejada en los octavos de final con Rumania). El castillo de esperanzas se desmoronaba y

la herida por la falta de Diego era difícil de cicatrizar

. Para colmo,

Caniggia

(después de celebrar en una limusina junto a Mariana Nannis la victoria ante los nigerianos)

se desgarró con los búlgaros

y también quedó fuera de competición. Él también venía de ser suspendido en Italia por un

doping positivo de cocaína

, justamente igual que Diego.

Más de 90 mil personas en el

Rose Bowl

de Los Ángeles presenciaron la eliminación argentina. Los rumanos golpearon con

Dimitrescu

(pese al empate transitorio tras un penal dudoso de Batistuta, la Selección se fue abajo al vestuario en el entretiempo)

y Hagi,

aprovechando flojas respuestas de Islas. De poco serviría el descuento de

Balbo

, a 15 minutos del final, porque la suerte estaba echada. Y Diego, con lágrimas en los ojos, comentando el partido con periodistas en una cabina, ya que había sido contratado por un canal de televisión argentino que seguiría sus movimientos en toda la Copa.

Fue su adiós definitivo a los Mundiales y la "Albiceleste" como futbolista.

El país rompió en llanto.

LAS HIPÓTESIS

Hace algún tiempo varios protagonistas y hasta el propio Diego Maradona confirmó que en el Repechaje ante Australia no hubo controles antidoping y que previo a los enfrentamientos, los argentinos tomaron un "café veloz" (textuales palabras del '10'). A pesar del alejamiento de Daniel Cerrini, que generaba desconfianza en los más allegados a él, nunca dejó las pastillas que le había recetado desde un comienzo para bajar de peso, aunque se preparara con Fernando Signorini.

¿Acción intencional?

Seguramente por su falta de actividad profesional en el último tiempo y su adicción, Diego perdió terreno en materia futbolística y dudó de sí mismo en la gira previa, donde se notó fuera de ritmo y sin la habilidad que lo caracterizaba. Cuando explotó la

bomba

, muchos lo tildaron de "tramposo" pese a que él había negado querer sacar ventaja ilícitamente. La marca por la "Mano de Dios" y haber presenciado el partido del "Bidonazo" a Branco lo erigieron como blanco fácil. El doctor del plantel de la Selección, Ernesto Ugalde, dijo que desconocía las sustancias que saltaron en el estudio y estimulaban la concentración y la capacidad locomotiva. Y al mismo tiempo, confirmó que el '10' le dijo que había ingerido un medicamento anticongestivo. Hasta se habló de que lo tomó conscientemente para 'tapar' la ingesta de otros estupefacientes.

¿Asesoría negligente?

Meses atrás, Maradona había conocido a Cerrini, que era campeón iberoamericano de fisicoculturismo. Diego solicitó su presencia en Estados Unidos y ahí estuvo. No tuvo asidero la versión de los abogados, que afirmaban que el '10' había tomado un descongestivo nasal la noche anterior, ya que estaba confirmado que las cinco sustancias no estaban contenidas en un solo medicamento. Tampoco fue verosímil la del cambio del nombre del frasco y resultó irrisoria la de la confusión de la receta (se dijo que no había más provisiones del suplemento dietario

Ripped Fast

y por eso, se compró uno parecido:

Ripped Fuel, que contenía sustancias prohibidas

).

¿Lo tachó Don Julio?

Muchos reconocen la defensa del presidente de la AFA y por ese entonces ya

Vice

de la FIFA para con Diego, aunque algunos dudan de su 'bondad'. Joao Havelange, "pope" de la Federación, incitó a Grondona a desafectar a Maradona, por miedo a que el plantel argentino completo desertara y se generara una desprolijidad grande como la dimensión que tomó el caso. A la FIFA no le convenía que aparte de quedarse afuera del Mundial, esa bomba de tiempo llamada Maradona explotara, por eso dejó en 'suspenso' su sanción. Don Julio puso paños fríos y tuvo muñeca para quedar bien con Dios y el Diablo. Así, no tuvo dramas en perpetuarse en el poder. Casi un mes más tarde, hicieron oficial la sanción de 15 meses.

¿Le apuntaron al corazón de la Selección?

Si bien Maradona descartó que tuviera un acuerdo con la FIFA para ser libre de tomar lo que fuera conveniente, con tal de estar presente en la Copa y que de esta manera el certamen contara con una figura exponencial, muchos sí creyeron que se trató de un complot contra Argentina, que le metía miedo al máximo candidato y después campeón, Brasil. Y da para pensar que Havelange, en el final de su mandato como presidente de la FIFA, hiciera todo lo que tuviera a su alcance para allanarle el camino a Romario y compañía. Nunca saldrán a la luz las conversaciones entre el brasileño, Joseph Blatter (Secretario General) y Julio Grondona, encargado de confirmar primero a Franchi y luego públicamente la triste noticia.

¿Conspiración entre la FIFA y el gobierno de Estados Unidos?

Diego arrastraba multitudes que lo idolatraban y es seguro que los altos mandos de Norteamérica preferían un campeón con más bajo perfil que el de él, ya que representaba la bandera de la oposición a la Federación del Fútbol y era casi íntimo amigo de Fidel Castro. No suena ilógico que la DEA (Agencia Federal Antidrogas) fuera la escribana del sorteo que destinó al astro al control de dopaje y le serruchara las piernas. Eso se dijo en ese entonces.

EL PLANTEL EN ESTADOS UNIDOS 1994:

  • Arqueros

1. Sergio Goycochea (River)

12. Luis Islas (Independiente)

22. Norberto Scoponi (Newell's)

  • Defensores

2. Sergio Vázquez (Universidad Católica – Chile)

3. José Chamot (Foggia – Italia)

4. Roberto Sensini (Udinese – Italia)

6. Oscar Ruggeri (San Lorenzo)

13. Fernando Cáceres (Zaragoza – España)

15. Jorge Borrelli (Racing)

16. Hernán Díaz (River)

  • Mediocampistas

5. Fernando Redondo (Real Madrid)

8. José Basualdo (Vélez)

10. Diego Maradona (Newell's)

14. Diego Simeone (Atlético Madrid – España)

18. Hugo Pérez (Independiente)

20. Leonardo Rodríguez (Atalanta – Italia)

21. Alejandro Mancuso (Boca)

  • Delanteros

7. Claudio Caniggia (Roma – Italia)

9. Gabriel Batistuta (Fiorentina – Italia)

11. Ramón Medina Bello (Yokohama – Japón)

17. Ariel Ortega (River)

19. Abel Balbo (Roma – Italia)