Políticamartes 25 de marzo 2014

María Corina Machado desafió a Maduro y dijo que irá a la Asamblea Nacional como diputada

La opositora, quien se encuentra en Lima tras asistir a un seminario del escritor Mario Vargas Llosa, aseguró que "seguirá ejerciendo su cargo" y convocó a una "enorme movilización" en la plaza Brión de Caracas

Crédito: AFP

"Yo mañana voy a mi país como diputada, que tengo inmunidad parlamentaria, que no he cometido delito alguno y eso lo sabe el régimen y lo saben todos ustedes", aseguró la diputada este martes por la noche desde Lima, en una entrevista con la CNN.

"Y voy, no solamente a entrar a mi país, sino que tenemos una enorme movilización a la cual quiero apovechar para invitar a todos los venezolanos. A las 13:00 hs (17.30 GMT) nos vemos en la plaza Brión, un lugar emblemático en Caracas, donde yo quiero encontrarme con mis conciudadanos y conciudadanas. Nos vemos en el aeropuerto, yo se que primero habrá un grupo que me acompañará y de allí nos desplazaremos hasta la plaza Brión", agregó.

"Que se me pretenda a mí arrestar o destituir, es la demostración contundente de la naturaleza del régimen", contestó ante la consulta sobre si temía que el Gobierno de Maduro tomará acciones contra ella al ingresar al país este miércoles.

"Yo soy diputada venezolana y seguiré ejerciendo mi cargo como tal hasta que el pueblo lo decida", sentenció.

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María Corina Machado siendo entrevistada por la CNN

Más allá de la persecución del régimen para con su persona y su investidura, la política opositora se refirió nuevamente a la grave crisis política que atraviesa su país: "La violencia no es culpa de la protesta, es de la represión del régimen. Maduro da órdenes a los grupos paramilitares en cadena nacional".

Machado consideró que el proceso tiene una importancia histórica que trasciende las fronteras venezolanas y citó a Vargas Llosa, con el cual compartió un seminario internacional este lunes en Lima: "Hoy, como hace 200 años, la libertad para América latina se juega en suelo venezolano".

Además, manifestó su preocupación ante la indiferencia de los líderes latinoamericanos que todavía no condenan las acciones del Gobierno. "Frente a esto, los demócratas del mundo tienen que intervenir. La indiferencia es complicidad", sentenció.

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Ante las posibles resoluciones del conflicto, remarcó los objetivos de la oposición: "Lo que queremos es una salida constitucional. La constitución tiene diversos mecanismos, como el referendo revocatorio y la renuncia. Pero todo parte de una movilización ciudadana".

Consultado sobre si se sentaría a conversar con Maduro, consideró: "Depende en qué términos. En los que nosotros acordemos, no en los suyos, que han sido un engaño en el pasado".

La opositora María Corina Machado viajó a Washington el viernes pasado con la intención de llevar a la OEA "la voz del pueblo" venezolano para que todo el continente "abra los ojos" ante la situación en Venezuela, donde "se están violando todos los preceptos de la Carta Democrática Interamericana". Tomó un asiento cedido por el gobierno de Panamá para intentar exponer su perspectiva sobre las protestas en Venezuela ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Tras el episodio, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, anunció que Machado perdió su condición de diputada por, supuestamente, haber aceptado ser representante alterna de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) el pasado viernes.


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Nicolás Maduro se refirió en duros términos a la opositora en su programa televisivo


El comunicado

En concordancia con los preparativos de su vuelta al país, a materializarse este miércoles, Machado hizo público un mensaje en donde se defiende de las acusaciones de régimen:

El pueblo de Venezuela me eligió diputada en el año 2010 por mandato de la Constitución y en ejercicio de su poder soberano.  ¿Cómo puede terminar ese mandato popular? La Constitución establece que el mandato de un diputado a la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela sólo puede terminar cuando se produzca una de cuatro situaciones: la primera, la muerte. La segunda, la renuncia. La tercera, a través de un Referéndum Revocatorio. La cuarta, a través de un tribunal de justicia, mediante una sentencia condenatoria posterior a antejuicio de mérito en el Tribunal Supremo de Justicia y allanamiento de la inmunidad parlamentaria, tal como establece el artículo 200. Ninguna de estas condiciones tiene lugar en mi caso.

El Presidente de la Asamblea Nacional y la Directiva de la misma no tienen  potestad alguna para destituir a un diputado de su cargo.  Solamente podría la Plenaria de la Asamblea, separarme de mi cargo temporalmente, por una decisión mayoritaria de las dos terceras partes de sus integrantes, como establece el artículo 187 de la Constitución. Como el oficialismo sabe que son minoría, dentro y fuera de la Asamblea Nacional, no buscan cumplir este requisito. En todo caso, la separación que se contempla nunca seria definitiva. La separación absoluta no está contemplada en la Constitución y nunca podrá emanar del Presidente de la Asamblea Nacional, y mucho menos, del Presidente de la República.

Argumenta el Régimen que haber tomado la palabra en la silla de la Delegación de Panamá ante la Organización de Estados Americanos trae consigo la pérdida de mi investidura parlamentaria.  Quieren ignorar que sólo se trata del ejercicio de un derecho de palabra inherente a mi ejercicio como parlamentaria venezolana.  La facilitación para un derecho de palabra a un ciudadano de otra nación es un mecanismo para defender la democracia y el sistema de libertades que ha sido utilizado varias veces en la historia de esta Organización.  Es una función absolutamente accidental, cuya aceptación está expresamente permitida por el artículo 191 de la Constitución. Como Diputada no soy funcionaria de la Administración Pública. La actuación del régimen en mi contra es un burdo pretexto. Significa un  abuso del poder que busca silenciar mi voz, obviar mi inmunidad, las prerrogativas parlamentarias y poder detenerme sin la garantía del debido proceso y del derecho a la defensa, violando todo lo contemplado en la Convención Americana de Derechos Humanos.

¿A qué le teme Nicolás Maduro?  ¿Por qué el empeño en silenciarme?  Le teme a la verdad, le teme a la denuncia, le teme a la protesta pacífica.  No soporta Maduro el que mi voz sea la voz de aquellos que él pretende silenciar.  La inmensa mayoría de los venezolanos queremos la reconciliación  y el diálogo. Pero el diálogo sólo es posible cuando media el respeto y el reconocimiento.  El gobierno venezolano pretende mediante la represión, el asesinato, la tortura y la cárcel, callar a esa mayoría del país que rechaza sus prácticas y con quien afirma querer dialogar. Su comportamiento dictatorial sólo logra darnos más razones y fuerza para nuestra lucha cívica, pacífica y firme hasta conquistar la democracia y la libertad.

María Corina Machado

Lima, 25 de marzo de 2014

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