Rousseff y Morales llegaron a Cuba para una Cumbre opacada por las detenciones a disidentes

Los presidentes de Brasil y Bolivia aterrizaron en La Habana para asistir al encuentro regional en momentos que Damas de Blanco denuncia "cientos de arrestos" y trabas a un foro paralelo. Cristina Kirchner almorzó con Fidel Castro

Guardar
  163
163

La mandataria brasileña Dilma Rousseff y su homólogo boliviano Evo Morales llegaron este domingo a Cuba para participar en la cumbre de la CELAC los próximos martes y miércoles.

Según la televisión estatal, Rousseff llegó a la capital cubana minutos antes de las tres de la tarde y poco después lo hizo Evo Morales. La presidente Argentina Cristina Fernández de Kirchner arribó el sábado y este domingo se reunió con Fidel Castro en su casa para almorzar en privado.

El gobierno cubano espera para la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños a jefes de Estado y representantes de 33 países de la región.

Según medios cubanos, Rousseff y Kirchner participarán el lunes en la inauguración de la terminal de contenedores del puerto de Mariel, unos 40 kilómetros al oeste de La Habana. Se trata de uno de los grandes proyectos de infraestructura de Cuba en los últimos años y ha sido financiada en gran parte con un crédito de Brasil


Reuters
Reuters

Mientras tanto, representantes de la disidencia interna cubana manifestaron su temor a una "ola represiva" durante la cumbre y denunciaron arrestos y detenciones de opositores en las últimas horas.

La agrupación Damas de Blanco informó este domingo que desde el viernes un centenar de sus activistas han sido detenidas para impedir que se manifiesten durante la Cumbre y participen en un foro paralelo al encuentro de los presidentes latinoamericanos.

Aunque la vigilancia policial ha sido incrementada en La Habana ante la cumbre, 56 Damas de Blanco lograron marchar este domingo por la Quinta Avenida de Miramar, a 10 km de la sede de la cumbre.

Berta Soler, líder del grupo que fue Premio Sarajov 2005, declaró que "más de 100 Damas de Blanco han sido citadas, llevadas a unidades policiales, han sido amenazadas y advertidas por la fuerza represiva, la Seguridad del Estado, de que no podían estar en esta Quinta Avenida". Y agregó: "Las que no están en la caminata, están detenidas", agregó.


Reuters
Reuters

Las marchas de las Damas de Blanco son las únicas manifestaciones opositoras autorizadas en la isla por el gobierno de Raúl Castro desde 2010, debido a una mediación de la Iglesia Católica. Soler dijo que ella también pretende participar en el foro paralelo a la cumbre, lo mismo que el disidente y expreso político José Daniel Ferrer, quien fue arrestado el viernes y liberado dos días después.

Uno de los arrestos más remarcados fue del histórico dirigente opositor Guillermo Fariñas, que se encuentra bajo prisión domiciliaria y habló con Infobae: "Cuando salía de mi casa ayer (viernes 24 de enero) a las 9 de la noche fui arrestado por miembros de la Brigada Especial del Ministerio del Interior, de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y de la Unidad provincial de Investigaciones Criminales y Operaciones (UPICO)".

"En este momento estoy en reclusión domiciliaria y tengo efectivos frente a mi casa que no me dejan salir", contó el vocero de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), la organización disidente más importante del país.

Fariñas no tiene dudas de que la causa de su detención es la realización de la cumbre de Celac. De hecho, le comunicaron que lo dejarían libre el mismo 29 de enero, día que finaliza el encuentro regional.


Los presidentes de Brasil y Bolivia aterrizaron en La Habana para asistir al encuentro regional en momentos que Damas de Blanco denuncia "cientos de arrestos" y trabas a un foro paralelo. Cristina Kirchner almorzó con Fidel Castro

"Esto demuestra que fue un gran error permitir que el gobierno cubano, que no fue elegido democráticamente, forme parte de la Celac. Ningún estado democrático puede permitir esta intolerancia con sus ciudadanos", afirmó.

Ningún presidente tiene previsto reunirse con disidentes cubanos, a diferencia de lo que hicieron siete mandatarios y cancilleres en la cumbre Iberoamericana de 1999 en La Habana, entre ellos el español José María Aznar.