Krajewski, el arzobispo polaco al que el Papa nombró al frente del Limosnero Vaticano, dijo a la prensa que cada semana firma unos 100 cheques para personas que han escrito al Obispo de Roma para pedirle ayuda. Los montos de dinero enviado van de los 200 a los 1.000 euros (entre 270 y 1.350 dólares).
Cuando lo designó en este cargo, Francisco le dijo: "No serás un arzobispo de escritorio... no te quiero ver detrás de mí en las ceremonias, quiero saberte siempre entre la gente. Deberás ser la prolongación de mi mano para llevar una caricia a los pobres, a los desheredados, a los últimos. En Buenos Aires, yo salía con frecuencia a la noche para ir a ver a mis pobres. Hoy, ya no puedo hacerlo: me es difícil salir del Vaticano. Así que tú lo harás por mí. Serás la prolongación de mi corazón, para que éste llegue hasta ellos, les aporte una sonrisa y la misericordia del Padre celestial".
Una de las primeras misiones de Krajewski fue viajar a Lampedusa para ayudar de modo concreto a los inmigrantes refugiados en esa isla siciliana, que luego visitó el propio Papa para hacer visibles las "periferias existenciales" del mundo y el drama de quienes viven en ellas.
Pero más allá de estas misiones especiales, la tarea de este arzobispo polaco es cotidiana y pasa por el examen de cada pedido de ayuda dirigido al Papa.
Desde su nombramiento, monseñor Krajewski ha recorrido Roma y alrededores para llevar la solidaridad de su Obispo. "Saber que cuando abrazo a uno de nuestros hermanos vulnerables, le transmito todo el calor, todo el amor y toda la solidaridad del Papa, me llena de alegría", dijo el Limosnero a Radio Vaticano.
"Si alguien está solo, debo correr a abrazarlo para aportarle el calor del Papa", explica. Y si alguien pide ayuda para pagar una factura, también le toca intervenir a él y, si es posible, "está bien que vaya hasta la casa de esa persona para llevarle ayuda material, para hacerle comprender que el Papa, a través de su limosnero, está cerca suyo".
Con frecuencia, Francisco lo convoca para que le cuente su jornada. "¡El Papa quiere saber!", dice Krajewski y comenta que éste le confió su deseo de escabullirse del Vaticano para encontrarse en secreto con los pobres.
Es que, además de los cheques y otras donaciones, Krajewski realiza por la noche visitas a hogares de ancianos y a comedores populares para cenar y rezar con las personas que allí se encuentran. Al principio, "cuando solía salir por la noche, a veces (el papa Francisco) me preguntaba si podía acompañarme", contó Krajewski.
"El Santo Padre me dijo: el escritorio no es nada para tí, tíralo, no esperes a que los pobres llamen a la puerta, sal a la calle", dijo el Limosnero, recordando el momento de su designación, en agosto pasado.
"Tu cuenta bancaria está bien cuando está vacía. No inviertas, no especules: gasta", fue otra de las instrucciones que recibió del Papa.
Qué es y cómo funciona el Limosnero papal
La Oficina de Caridad del Papa, tal el nombre oficial del servicio que dirige Krajewski, tiene por misión traducir en gestos concretos la solidaridad del Obispo de Roma hacia los pobres.
Su existencia se remonta al siglo XII, cuando el papa Gregorio X organizó este servicio por primera vez y definició las atribuciones del Limosnero. Más tarde, en el siglo XIX, León XIII le asignó también la función de entregar los pergaminos sellados con la bendición del Papa para ocasiones especiales como bautismos, casamientos u ordenaciones. Estos documentos generan un gasto de preparación y envío –que va de 25 a 40 euros según informa la propia web del servicio- y esas ofrendas recibidas a cambio de las bendiciones papales son las que conforman los fondos de los que luego dispone el Sumo Pontífice para obras de caridad. El ingreso anual de la Oficina de Caridad es de alrededor de un millón de euros y los beneficiarios son unas 6.500 personas cada año.
En el departamento que dirige Krajewski trabajan 12 personas. "Recibimos pedidos de ayuda del mundo entero, incluso de China, y muchos de Sudamérica", explicó uno de los empleados.
Con la llegada de Francisco, el servicio se renovó y dinamizó. Y monseñor Konrad Krajewski, de 49 años, un especialista en liturgia que acostumbraba a "repartir comida a los pobres en las calles de Roma", fue el elegido para la nueva etapa.
Este prelado polaco es el autor de la idea de que el Papa distribuya "Misericordina" como lo hizo en el Angelus del pasado 17 de noviembre: 59 "pastillas" para el corazón, en realidad, un rosario presentado bajo forma de medicamento.
La 'Misericordina' es una creación de la iglesia polaca, una "medicina" para el Año de la Fe.
Más Noticias
Con Messi en cancha, Argentina venció 2-1 a Mauritania en uno de los últimos amistosos antes del Mundial
Enzo Fernández y Nico Paz de tiro libre marcaron los goles en esta primera prueba. El 10 jugó todo el segundo tiempo. La Selección se medirá este martes a Zambia
Trump narra cómo Sheinbaum le llamó sorprendida por cambio al “Golfo de América”
El mandatario retomó el tema del “Golfo de México” y reveló la supuesta reacción de la presidenta de México
Independiente Santa Fe y Atlético Bucaramanga están obligados a ganar por el partido de la fecha 14 EN VIVO: siga el minuto a minuto
El equipo Leopardo recibe en su casa al conjunto Cardenal, anticipando novedades en su plantilla para este importante juego

Así se elegirá a la joven que tomará el boleto de Sheinbaum para la inauguración del Mundial
La inauguración se llevará a cabo el próximo 11 de junio en el Estadio Banorte, conocido como Estadio Azteca

Hernán Barcos quiso abandonar set de Enfocados tras ser comparado con Alex Valera: la reacción de Jefferson Farfán
Un nuevo episodio de la entrevista al ‘Pirata’ se publicará este domingo 28 de marzo, donde también aborda su controvertida salida de Alianza Lima
