Un desafío para Ramón Díaz: ganar los tres juegos que quedan para evitar la peor campaña en River

Con la caída 3-1 frente a Olimpo en el Monumental, la gente explotó en insultos y el equipo quedó con apenas 17 unidades en 16 fechas. Preocupado por la labor colectiva de su equipo el riojano emitió durísimas palabras y después suspendió la conferencia. Ahora deberá ganar dos partidos para esquivar un registro negativo como DT "millonario". Mañana hablará con la prensa, una vez finalizada la práctica

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"¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!"

, fue el grito de guerra que los fanáticos de River que se acercaron al

Monumental

alcanzaron a pronunciar después de otra patética actuación del equipo de sus amores:

Olimpo no perdonó su innumerable cantidad de errores y lo liquidó 3-1.

De esta manera, el "Millonario" alcanzó los siete encuentros sin ganar (son nueve si se agregan ambos duelos ante Lanús por la Copa Sudamericana) y hasta el propio Ramón Díaz

se marchó "caliente"

como pocas veces.


"No se puede jugar así, la reprobación de la gente es justa", fueron las reflexiones que llegó a balbucear el entrenador del conjunto de Núñez antes de abandonar el campo de juego, frente a las cámaras de televisión. Siempre pendiente de cuidar sus palabras para no propagar considerablemente su malestar por la séptima derrota en el Torneo Inicial, en su cabeza comenzó a "maquinar" la idea de ejecutar un puñado importante de variantes.


Pero para el director técnico riojano, que suspendió la tradicional conferencia de prensa, la realidad será aún peor si se analizan los registros estadísticos: está a un paso de sellar el peor campeonato con el buzo de River, tomando en cuenta sus tres etapas como conductor del grupo. Obviamente, las 17 unidades en 16 jornadas disputadas representan un llamado de atención para todos.


Hasta el momento, el "Pelado" tiene en su haber la cosecha de 21 puntos del Torneo Clausura 1996 como el rendimiento más flojo y menos efectivo sentado en el banco de suplentes. Sin embargo, existe un detalle no menor: en aquella oportunidad, la prioridad era la Copa Libertadores, que de hecho se terminó obteniendo en la final ante América de Cali. Pero por ahí cerca se ubica la labor en el Torneo Apertura 1998, cuando el club solamente sacó 22 unidades en un certamen doméstico.


Por caso, la "costumbre" de perder atemoriza a la parcialidad del más campeón en Argentina: de los 45 torneos cortos que se disputaron desde el inicio de esta modalidad, el actual sería el octavo con más tropiezos (7) que festejos (4). En tanto, acumula 10 goles a favor y podría pulverizar la marca de 15 del Clausura 2011, la más baja en este tipo de competencias.


Entonces, las cuentas para no ingresar en la historia con un récord negativo son sencillas: River tendrá que ganar al menos dos encuentros de tres que le quedan por delante para no preocupar más todavía a su DT. El primer escollo será Racing, en Avellaneda, el domingo próximo desde las 21.15. Más tarde, el equipo cerrará su participación en la competencia con los duelos ante Argentinos y Quilmes.


El retorno a los entrenamientos será mañana desde las 9 en el predio de Ezeiza, donde comenzará a planificarse el "devaluado" clásico del fin de semana ante la "Academia": mientras Jonatan Maidana se quedará al margen por una suspensión (llegó a las cinco tarjetas amarillas), se caen de maduro los regresos de Teófilo Gutiérrez y Éder Álvarez Balanta a la alineación titular, siempre y cuando volvieran en buenas condiciones de la gira con la Selección de Colombia.


¿Tendrá alguna otra sorpresa Ramón? No se descarta, conociendo su disconformismo con el papel de sus jugadores en el partido ante el "Aurinegro". Por empezar, después de la práctica se presentará en la conferencia de prensa para dar la cara y aclarar las razones de un crisis que parece no tener fin.