"Estamos atendiendo a la tercera generación de adictos"

El padre Osvaldo Del Piero, miembro de la Comisión de Pastoral de Drogodependencia, explicó en InfobaeTV la postura de la Iglesia frente a la penetración narco en el país. Pidió que "toda la sociedad" asuma el tema

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 Martín Rosenzveig 162
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La Corte Suprema de Justicia le solicitó al gobierno nacional y al Consejo de la Magistratura que "arbitren de modo urgente" las sugerencias realizadas por jueces federales para luchar contra la droga. Fue el último eslabón de una cadena de declaraciones sobre el tema, que comenzó luego de que la Iglesia difundiera un duro documento en el que advirtió sobre el avance del narcotráfico en el país y expresara preocupación "por la desprotección de las fronteras por la demora en dotar de adecuados sistemas de radar a las zonas más vulnerables".

"El documento llama a establecer estrategias eficaces y eficientes con amplio consenso social, porque corremos el riesgo de llegar a un punto de no retorno, que es lo que dicen personas que viven en países que los sufren", explicó en InfobaeTV el padre Osvaldo Del Piero, miembro de la Comisión de Pastoral de Drogodependencia. Y aclaró: "No fue desmentido ni contradicho, porque es una realidad".

Del Piero usó la entrevista para marcar los cambios que vivió en sus dos décadas trabajando en adicciones. "Antes se escuchaba a los chicos decir 'yo para buscar la droga voy acá o allá'. Y contaban los kilómetros que hacían. Ahora todos la consiguen a menos de 10 cuadras. La venta está capilarizada", contó el padre, que trabaja en barrios de Lanús y Avellaneda.

La realidad cambió. Es evidente. Pero a la hora de encontrar explicaciones, el camino es más difuso, porque no hay un solo factor. "Antes las adicciones estaban en la órbita de la salud o el desarrollo social. Pero es tan complejo, que para abordarlo se tiene que intervenir sobre distintos factores. Lo mismo pasa con el narcotráfico: es complejo. Y si está la droga es porque están implicadas muchas instancias", definió.

Otro cambio parecería ser la edad de inicio, hoy delimitada entre los 10 y los 12 años. "Es cierto. Estamos atendiendo a la tercera generación de adictos. Son 30 años. Ya no son sólo los padres, sino también los abuelos. La gran tarea es la educación", opinó.

¿Hay alguna zona donde manda el narco? "Hay pequeños sectores donde nadie entra. Es lo que refiere la gente del barrio", respondió. No obstante, precisó: "Tampoco hay que ser tremendista. El tema es que ahora tomamos conciencia. La Iglesia quiere llegar antes y dice: 'Es ahora, o después ya está'. No vamos bien".

La Iglesia llegó. ¿Y la política? ¿Las instituciones? "El gran salto sería que toda la sociedad pueda asumir este tema. En la política, recién cuando todo quema, salta. Los espacios de contención social están actuando antes, pero en adicciones falta concientizar. A las instituciones les cuesta verlo y asumirlo", observó.

Los promotores de la despenalización de la tenencia de droga para consumo personal argumentan que el objetivo es derrotar al narcotráfico. Pero desde la primera hora la Iglesia se opone a los cambios legislativos. Sin embargo, el rechazo no es a la medida en sí misma, sino al momento. O al ambiente. "Nosotros no decimos que 'no', sino que necesitamos un contexto, que hoy no está dado", manifestó.

Hoy el tema está en agenda. Quizás mañana la ruptura entre dos famosos y algún escándalo de turno lo releguen a segundo plano. "Espero que no sea algo de lo que todos opinamos y en unos meses vienen otros problemas. Parecería que a veces hay que sostenerlo con hechos de mucho impacto, pero no debería ser así", observó. Y terminó con un mensaje a las familias: "¡Que no se desanimen!".