El show de los Harlem Globetrotters transcurría con normalidad en el Coliseum Nacional de Ingenieros de Tegucigalpa, capital de Honduras.
Hasta que en el segundo cuarto, "Bull 33" dio un salto espectacular, encestó el balón y, al quedar colgado del aro, la estructura cedió y terminó impactándolo en la cabeza.
Tras un momento de pánico en el que árbitros y compañeros se acercaron a auxiliarlo, Bull Bullard se levantó. A pesar de un corte importante en la cabeza, pudo retirarse de la cancha por sus propios medios.
Ante la ovación del estadio completo, el jugador respondió alzando el pulgar y haciendo un ademán para que el juego continúe.
Según informa El Heraldo, tras la limpieza de los cristales que cubrían el piso, el partido se reanudó, sólo que en una mitad de la cancha, ya que no había aro de repuesto.
Hacia el final del espectáculo, "
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