El drama de Regueiro: entre irse de Racing o retirarse del fútbol

Una serie de hechos trágicos familiares hicieron que el uruguayo cayera en un pozo depresivo del cual le es muy difícil salir. No logró obtener su mejor nivel desde que arribó a la "Academia" y la semana que viene podría firmar su desvinculación, aunque no se descarta que directamente cuelgue los botines. "Es mucho más grave de lo que parece", sentenció el médico del club

Guardar

El Mario Regueiro que supo brillar con el color granate de Lanús hace no mucho tiempo atrás, para erguirse como uno de los mejores futbolistas del medio local, nunca se hizo presente en Avellaneda, ya que jamás gozó de minutos en cancha para demostrar su verdadera jerarquía.

Esto tiene una explicación delicada. El uruguayo padece un síndrome depresivo, producto de una serie de hechos trágicos en cadena, que afectaron seriamente su vida personal. Hace dos años perdió a dos sobrinos en un episodio que no fue esclarecido, mientras que en 2012 falleció su sobrina, víctima de un accidente de tránsito. Justamente su hermana (madre de la menor) tuvo un pico depresivo que la llevó suicidarse, hace algunas semanas atrás.

Tuvo toda la contención y apoyo en estos respectivos lapsos (de hecho en el último, Carlos Ischia le otorgó una licencia de una semana pese a recién haber llegado a la institución 'académica'), pero nada volvió a ser como antes. A los 35 años de edad, está más cerca que nunca de alejarse de Racing o directamente, colgar los botines.

"Es una situación muy compleja y todos los escenarios son posibles, veremos en estos días, debo agradecerles a los dirigentes de Racing por cómo trataron el tema de Mario", declaró en Clarín su representante, Ricardo Canals. Lo cierto es que esta semana habrá un acercamiento entre las partes para determinar cuál será el futuro del ex Racing de Santander y Valencia.

En tanto, el médico del club contó detalles acerca del tema, en Radio La Red e Identidad Racinguista: "Estaba realizando un tratamiento con gente especializada pero no estaba en su nivel normal. Ahora tiene una lumbalgia, pero no juega por depresión. Pensamos que se iba a mejorar rápido, pero la situación es seria". Así, Javier Swiatlo puso más interrogantes a su futuro.