Rod Daily lo confirmó en su cuenta de Twitter. "¡Redoble de tambores, por favor! Tengo 32 años y tengo VIH. VIH agudo, lo que significa que fui infectado recientemente. Por ello, he sido bendecido", escribió y sacudió el mundo XXX por segunda vez.
Es que días atrás la industria del cine para adultos de Estados Unidos suspendió la filmación de películas luego de que la actriz Cameron Bay admitiera haber dado positivo en una prueba de VIH.
"He sido bendecido por el hecho de que lo descubrí tan temprano que puedo aplastar esa mierda con medicamentos", continuó Daily en su cuenta de Twitter.
Los medios estadounidenses informaron que Daily podría haberse contagiado de Bay. Aún no hay confirmación, pero mientras tanto, California paralizó todas las grabaciones. La suspensión no se levantará hasta que todos estos individuos sean examinados.
Más Noticias
Se corre el GP de Japón de la Fórmula 1: Piastri lidera y Colapinto marcha 13°
El argentino de Alpine, que largó 15°, busca sumar puntos luego de finalizar décimo en Shanghái. Mercedes intenta obtener un nuevo 1-2 en la temporada
Embalses España: la reserva de agua subió este 29 de marzo
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha actualizado su más reciente informe sobre la capacidad de los embalses de agua en España

“La monogamia es inviable”
Creo que las parejas se dividen en dos clases. Las que aguantan (la infidelidad del otro o la represión de sus deseos) y las que no aguantan (la infidelidad o la represión). Pero más allá de que las estadísticas estén a favor del último grupo, ambas alternativas parecen pobres

Federico Coria habló por primera vez sobre la denuncia de Marco Trungelliti: “Llevó mi vida a un lugar oscuro”
El santafesino habló de “traición” al referirse a su colega santiagueño. “A veces, pienso que tomaría un café con él para que me explique”, dijo

Envejecer en casa: una decisión legítima que dispara una logística agotadora y carísima y no resuelve la soledad y el encierro
Más del 80% de los adultos mayores quiere envejecer en su casa. Lo que eso desencadena —turnos que se superponen, costos que ni PAMI ni IOMA ni las prepagas cubren, personas que rotan y desestabilizan— es una historia que el sistema todavía no sabe cómo acompañar
