Se trata de un hallazgo de la Policía británica. Bastaron 8 pelos de gato para dar con uno de los asesinos más buscados del último año.
Es que el ADN del felino ayudó a dar con el paradero del homicida de David Guay, cuyo cuerpo fue encontrado en las playas de Porthmouth (Southsea) en julio de 2012.
Divid Hilder, ahora bajo custodia policial, desmembró a la víctima y la envolvió en un cortina. Tiempo después, los peritos descubrieron un nuevo ADN en la víctima: el del gato de Guy.
Las pruebas cuentan con el respaldo de la universidad londinense de Leicester, donde en 1984 crearon el primer archivo genético de gatos, que hasta hoy cuenta con un fichero de 152. De todo el archivo, sólo 23 eran de ese lugar (Southsea).
Jon Wetton, director del proyecto y médico legista, expresó que "cualquier persona que tenga un gato sabe que sus pelos se meten absolutamente en todas partes". "Es la primera vez que el ADN de un gato es utilizado en un proceso criminal en el Reino Unido", indicó Wetton.
"Esperamos publicar esa base de datos para que sea utilizada en las futuras investigaciones criminales", agregó.
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