Teleshowjueves 02 de junio 2005

Qué fue de la vida de Gachi Ferrari

En los 70 y 80 fue una figura popular de la televisión orientada a los chicos. Pero en 1985 desapareció de la pantalla y hoy es la dueña de "La Martina"

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Gachi Ferrari fue ícono de los programas infantiles en la televisión de los años 80. Hace unos 20 años decidió tomarse un descanso de la pantalla pero ese descanso se convirtió en un adiós.

Dio el primer paso en los medios siendo modelo, la exposición le permitió darse el lujo de trabajar como actriz, en aquellas tiras como “Pobre Diabla” y “Mi Cuñado”, y a renglón seguido se dedicó a los más chiquitos.

Cuando en 1978 nacía “ATC”, un programa ómnibus llamado “Show Fantástico” la tuvo como conductora, y al poco tiempo, en la misma señal, se lanzaba “Telejuegos”.

Con el auge de Anteojito, pegó el salto a Canal 9 y se puso al frente de “El club de Anteojito y Antifaz” junto a otro joven que ya no está frente a cámara: Marcelo Marcote (hoy, un reconocido pediatra).

Cada noche, los chicos nos íbamos a la cama con el saludo de “Petete” y con Gachi despidiéndonos para dormir y arropando al popular muñeco.

Pero en 1985 su vida cambió. Siendo una figura muy popular de la televisión, había conocido a Lando Simonetti, un empresario textil italiano que justamente había traído una marca de ropa infantil para comercializar en el país.

Comenzaron su relación y, convocada por él para ayudarlo a crear una marca, Gachi quiso tomarse un año sabático para concentrarse en el proyecto junto a su pareja.

Nunca pensó que ese año se convertiría en un final para su carrera. Pero las vueltas de la vida dan sus revanchas para los talentosos. Gachi Ferrari hoy tiene 50 años, vive feliz con su marido, y es la dueña de “La Martina”, una de las marcas top del mundo del polo con productos de cuero e indumentaria informal.

Ella misma diseña los modelos y colores de cada temporada. “Trabajar al mismo tiempo en la tele y con la marroquinería fue durísimo” recuerda hoy Gachi; “viajaba mucho al exterior y para seguir en la tele grababa programas para tener de parrilla. Pero todo se fue complicando y no podía con las dos cosas, entonces dejé a los chicos y me quedé con mi nuevo proyecto”.

Hoy reconoce que está feliz con su proyecto, pero admite que extraña la popularidad. “El que dice que no le importa que no lo reconozcan por la calle habiendo sido famoso, es mentira”. Y no se priva de volver atrás en el tiempo y recordar que en un principio sintió un sabor amargo “cuando dejé la tele sentí un gran vacío, pero me fui acostumbrando. Después de algunos años sin estar frente a cámara sentía como raro que la gente no me reconozca por la calle, pero seguí adelante”.

Su presente consiste en viajar constantemente a los Estados Unidos y Europa para conocer las nuevas tendencias de la moda. Una de las metas que se propuso desde un principio es garantizar prendas de calidad con las mejores materias primas, modelos clásicos y a la vez de muy buen gusto. 

Junto a Lando y a los hijos que ambos tienen de su primer matrimonio llevan una vida en común.
Los que tenemos más de 30 recordamos perfectamente el “buenas noches” de Gachi con Petete.