Dichos ingredientes son el dextrometorfán, que a menudo aparece en las etiquetas como DM, y la difenhidramina, un antihistamínico. Estos son los supresores de tos más comunes que se venden sin receta médica en el mercado de Estados Unidos.
A menudo, los adolescentes abusan de estos remedios para tratar de obtener una sensación de embriaguez.

"Los consumidores gastan miles de millones de dólares cada año en medicamentos para la tos que se venden sin receta médica," dijo Ian Paul, médico y profesor asistente de pediatría del Hospital Infantil del estado de Pennsylvania.

"Nuestro estudio muestra que los dos ingredientes utilizados en la mayor parte de los remedios que se venden sin receta médica no son mejores que un placebo (sustancia inactiva) a la hora de proporcionar alivio nocturno a los niños con tos y eliminar las dificultades para dormir como resultado de infecciones en las vías respiratorias superiores," agregó.

Paul fue el autor principal del estudio, publicado en la edición de julio de la revista Pediatrics, una publicación de la Academia Americana de Pediatría.

Los hallazgos se basaron en el estudio de 100 niños, de dos a 18 años, que padecían infecciones en las vías respiratorias superiores.

Los investigadores preguntaron a los padres de los chicos sobre la intensidad de la tos de sus hijos y si tanto ellos como los muchachos pudieron dormir la noche antes a la entrevista.

En la noche del día que los padres fueron entrevistados, se dio a los niños un jarabe comercial para la tos o un placebo, en este caso una especie de sirope a base de agua con azúcar.

"Hubo una mejoría notable de los síntomas en la noche anterior, lo que corroboró a médicos y padres que, independientemente del tratamiento, el curso natural de una infección de las vías respiratorias superiores favorece la eliminación de los síntomas con el transcurso del tiempo," dijo Paul.

Durante una entrevista, Paul dijo que la mejoría se debió tanto al curso normal de una infección, que cede diariamente, como al "efecto placebo," que fue bien documentado, en el que los síntomas disminuyen porque el paciente cree que el tratamiento lo está ayudando.

Paul dijo que el sueño de padres e hijos mejoró, pero que esta mejoría fue igual en el grupo que tomó el sirope como en el que recibió un jarabe comercial.

Cuando se le preguntó lo que los padres deberían hacer en estos casos, Paul contestó: "Aconsejo remedios que son inocuos, pero útiles, como gotas salinas para la nariz, mantener el aire húmedo y tomar mucho líquido."