Con apenas 6 años y 99 días, Illumi Maeda logró el título de DJ de club femenina más joven del mundo, certificado por Guinness World Records tras una actuación de más de una hora en un club de Yokohama, Japón. La pequeña, conocida artísticamente como DJ ILLU, no llegó al escenario por casualidad: lleva más de la mitad de su vida vinculada a la música y a las mezclas.
Su acercamiento al mundo de la mezcla musical comenzó a los tres años, en un hogar donde la música era una constante. Su madre ponía distintos géneros a toda hora, recibía amigos de países variados y transformaba la casa en un espacio de fiesta permanente. Fueron precisamente los amigos DJ de su madre quienes le enseñaron las primeras técnicas, de forma gradual y a su ritmo. Desde entonces, su amor por la música no dejó de crecer.
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La actuación para el récord incluyó problemas de equipos y nervios en el escenario
La jornada en que Illumi batió la marca no estuvo exenta de tensiones. Ante un público entusiasta en el club de Yokohama, la niña completó más de una hora de actuación pese a los contratiempos técnicos que surgieron durante la presentación. Al ser consultada sobre cómo vivió ese momento, fue directa: “Fue un día muy agitado y tuvimos algunos problemas con el equipo. Me sentí nerviosa, pero estoy muy contenta de haberlo logrado”, declaró en una entrevista publicada por Guinness World Records.
La conexión de Illumi con la música tiene raíces familiares y emocionales. Según contó al mismo medio, su hogar siempre estuvo impregnado de sonidos: su madre ponía música de distintos géneros en casa y en el auto, bailaba mientras hacía las tareas domésticas e invitaba con frecuencia a amigos de diferentes países. “Nuestro hogar siempre tuvo un ambiente de fiesta, lo que probablemente es un poco inusual en Japón”, describió la niña. Esa atmósfera, sumada a los recuerdos de bailar música clásica con sus bisabuelos, fue moldeando su sensibilidad artística desde muy pequeña.
Parte de esa sensibilidad tiene un nombre propio: el DJ sueco Avicii. Cuando se le preguntó qué la motivó a interesarse por la mezcla musical, Illumi recordó: “Cuando me sentía triste o sin energía, escuchar a Avicii me levantaba el ánimo. Eso me hizo entender lo poderosa e importante que puede ser la música”, relató a Guinness World Records. Ese descubrimiento fue el punto de partida de su interés por mezclar sonidos.
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Illumi planea actuar en festivales de todo el mundo y abrir una heladería con equipo de DJ
Lejos de conformarse con el galardón, DJ ILLU ya tiene la vista puesta en los próximos objetivos. Cuando Guinness World Records le preguntó sobre sus planes a futuro, la niña no dudó. “Me encantaría actuar en distintos festivales alrededor del mundo e intentar otro título de Guinness en una nueva categoría relacionada con la música en vivo. También quiero abrir una heladería y poner música allí”, contó con entusiasmo.
En el escenario, lo que más la impulsa es la reacción del público. Al describir lo que siente cuando mezcla, la joven DJ explicó: “Me encanta ver cómo todos se meten en la música, bailan y se divierten. Creo que las personas deberían sentirse libres de expresarse”, señaló al mismo medio. Disfruta especialmente los momentos en que los sonidos se fusionan de forma armónica o cuando sigue su instinto y la mezcla resulta mejor de lo esperado.
La niña quiere usar la música para acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles
Más allá de los récords y las actuaciones, Illumi tiene una visión clara sobre el propósito de su carrera. Al ser consultada sobre qué tipo de artista quiere ser, respondió con convicción: “Quiero convertirme en una DJ que haga música que levante el ánimo de las personas, les brinde confort y las ayude en los momentos difíciles, donde sea que estén en el mundo”, expresó en declaraciones recogidas por Guinness World Records. Esa vocación de acompañamiento proyecta su historia más allá de una cifra en un libro de marcas.
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Illumi reconoció además que el peso del reconocimiento oficial todavía no termina de asimilarlo. Consultada sobre cómo vive ser récord mundial, admitió que, si bien está muy contenta, siente algo de presión por seguir trabajando y mejorando.
En lo cotidiano, su vida no difiere demasiado de la de cualquier chica de su edad: asiste a un colegio internacional, cumple con la tarea al salir de clases y practica snowboard, snorkel, danza y matemáticas. Aunque el título ya es oficial, para ella el trabajo recién empieza.
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