Agregar Infobae enGoogle

Cuántos dólares necesito para comprar un Tesla Roadster que vuela de Elon Musk

La compañía fijó el inicio de la producción del vehículo para 2028 tras acumular varios retrasos desde su anuncio

Elon Musk presentó la nueva generación del Tesla Roadster con una demostración en las instalaciones de SpaceX en Texas.

Tesla impresionó con la nueva generación de su Roadster en el centro de ensayos de SpaceX en McGregor, Texas, con una demostración en la que el deportivo eléctrico subió una pared, circuló boca abajo y aterrizó en el aire con propulsores propios, como si estuviera volando.

Nueve años después de aquel primer prototipo de 2017, Elon Musk confirmó una fecha de producción (2028) y reabrió las reservas, aunque el auto sigue sin un precio de venta definitivo.

PUBLICIDAD

Cuánto cuesta reservar el Tesla Roadster

Tesla no ha revelado el precio final de ninguna de las versiones del Roadster. Lo que sí publicó son los montos para reservar las dos configuraciones pensadas para circular por carretera.

La versión Performance exige un depósito de 50.000 dólares, divididos en 5.000 dólares el día de la presentación y otros 45.000 dólares dentro de los diez días siguientes, bajo riesgo de cancelación.

Los clientes deben abonar un anticipo de 50.000 dólares para apartar la versión Performance apta para carretera. (Tesla)

La versión Thrust, con propulsores adicionales para mejorar la aceleración, requiere un anticipo de 250.000 dólares, con el mismo esquema de pago inicial y un saldo de 245.000 dólares en diez días. Esta reserva está limitada a un pedido por cliente.

PUBLICIDAD

La versión Rocket, la más extrema, no tiene reserva pública: solo se ofrece por invitación directa de la compañía, sin precio anunciado.

El monto pedido para el Performance equivale a la misma cifra que Tesla solicitó en 2017, cuando el precio de acceso proyectado para el Roadster original era de 200.000 dólares, una cotización que ya no es vigente para el modelo de 2026.

El contrato de reservación en México, según la página oficial de Tesla, data de 2017 y aclara que el pago solo otorga una prioridad aproximada de entrega, no la compra del vehículo. El precio final, impuestos y aranceles se definirán en un acuerdo de compra posterior, y la empresa no paga intereses sobre los anticipos ni los resguarda en una cuenta de garantía independiente.

El contrato de reserva especifica que el desembolso otorga prioridad en el turno de entrega pero no define el precio de compra final. (Tesla)

Cuándo estará a la venta el Tesla Roadster

Musk fijó el inicio de la producción en 2028, sin precisar fecha de entrega para quienes reserven el vehículo. El proyecto acumula un historial de aplazamientos: Tesla presentó la segunda generación del Roadster en noviembre de 2017 con una fecha de entrega prevista para 2020, que nunca se cumplió.

Solo este año, la presentación del nuevo modelo se postergó de abril a finales de abril, luego a agosto y al 1 de octubre, hasta concretarse el 15 de octubre en el evento de SpaceX.

Musk reconoció anteriormente, según recogió la agencia Reuters, que el Roadster no representa un proyecto determinante para los resultados financieros de Tesla y que su función principal es demostrar capacidades tecnológicas de la compañía.

Las características del Roadster: de los propulsores al interior

El Roadster que vuela es, en rigor, solo la versión Rocket. Tesla anunció que esta variante monoplaza pasa de 0 a 60 millas por hora (97 km/h) en menos de 0,59 segundos y supera los 370 km/h de velocidad máxima, aunque aclaró que no está homologada para circular por la vía pública.

El alcance energético supera los 483 kilómetros por carga, cifra que reduce a la mitad la autonomía proyectada en 2017. (Tesla/Handout via REUTERS)

El Performance biplaza promete hacer esa misma aceleración en menos de 1,6 segundos, mientras que el Thrust, pensado para circuito, la completa en menos de 0,9 segundos. Las tres versiones comparten una autonomía superior a 300 millas (483 kilómetros), cifra que representa un recorte de aproximadamente el 50% respecto a los cerca de 1.000 kilómetros que Tesla había prometido en 2017.

La propulsión vertical funciona con gas frío desarrollado junto con SpaceX: aire comprimido almacenado en depósitos de fibra de carbono que, según la compañía, genera entre cuatro y cinco veces la fuerza que pueden transmitir los neumáticos.

En paralelo, un sistema de ventiladores de succión bajo la carrocería sella los laterales inferiores del coche y genera una fuerza de adherencia que Tesla compara con la de un Fórmula 1, suficiente para mantener el vehículo pegado al suelo incluso boca abajo.

El diseño abandona las formas del prototipo de 2017 para adoptar el lenguaje del Cybertruck, con carrocería plana, pintura gris y faros ocultos, en una estética que la empresa vincula con los aviones SR-71 y F-35. El interior incorpora un volante en forma de yugo, asiento fijo y materiales como magnesio, titanio y fibra de carbono, pensados para reducir peso.

PUBLICIDAD