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Siete de cada diez escolares no alcanzan los aprendizajes esperados: las tres medidas urgentes que plantea CADE Educación

La crisis educativa no solo limita el futuro académico de miles de estudiantes, sino que amenaza la productividad y la movilidad social del país. Marcela Benavides, presidenta de CADE Educación 2026, propone que la nueva gestión priorice la recuperación de aprendizajes, la formación docente y el uso de evidencia desde sus primeros cien días

Aunque más niños asisten a la escuela, los resultados en primaria muestran que la mayoría aún no alcanza el nivel esperado en lectura y matemática. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Miles de escolares peruanos avanzan de grado sin comprender adecuadamente lo que leen ni dominar las operaciones matemáticas que necesitarán para continuar aprendiendo. Los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje muestran que siete de cada diez estudiantes de cuarto de primaria y segundo de secundaria no alcanzan los niveles esperados en lectura y matemática.

El dato refleja una crisis que no comenzó durante la pandemia, aunque sí se profundizó con el cierre prolongado de las escuelas. Para Marcela Benavides, presidenta de CADE Educación 2026 de IPAE Acción Empresarial, el problema se explica, entre otros factores, por la falta de una política sostenida que coloque la calidad de los aprendizajes en el centro de las decisiones públicas.

“Durante muchos años, el país concentró sus esfuerzos en ampliar el acceso a la educación, mejorar la infraestructura o incrementar la inversión. Todo eso era necesario, pero no suficiente. El gran desafío ahora es asegurar que los estudiantes realmente aprendan”, sostuvo.
Siete de cada diez estudiantes peruanos de cuarto de primaria y segundo de secundaria no alcanzan los niveles esperados en lectura y matemática, según la ENLA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una crisis educativa que también afecta la productividad

Las consecuencias de esta brecha no terminan cuando un estudiante sale del aula. Un niño que no comprende lo que lee tendrá mayores dificultades para incorporar nuevos conocimientos, resolver problemas y desenvolverse con autonomía en los siguientes niveles educativos.

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A largo plazo, el rezago puede reducir sus posibilidades de culminar la secundaria, acceder a estudios superiores y conseguir un empleo de calidad. La situación cobra especial relevancia en una economía en la que las habilidades cognitivas, digitales y de adaptación serán cada vez más determinantes.

“La crisis de aprendizajes termina convirtiéndose en una crisis de productividad, competitividad y movilidad social para el país”, advirtió Benavides.

El desafío es todavía mayor en las escuelas rurales, las regiones con menores recursos y los centros educativos que atienden a estudiantes en situación de vulnerabilidad. Por ello, las soluciones generales podrían resultar insuficientes si no se identifica primero dónde se encuentran los mayores rezagos.

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La brecha en lectura y matemática limita que los escolares peruanos incorporen nuevos conocimientos, resuelvan problemas y avancen con autonomía en su trayectoria educativa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tres medidas para los primeros cien días

Marcela Benavides, presidenta de CADE Educaión, considera que las primeras decisiones de la nueva gestión deberían enviar una señal clara de que los aprendizajes volverán a ser la prioridad del sistema educativo.

La primera medida sería poner en marcha un Plan Nacional de Recuperación de Aprendizajes, focalizado en las escuelas con mayores dificultades. Este debería comenzar con evaluaciones diagnósticas que permitan conocer el nivel real de cada estudiante y adaptar la enseñanza a sus necesidades. “No todos los alumnos necesitan el mismo apoyo”, remarcó.

La propuesta incluye implementar programas intensivos de nivelación en lectura y matemática dentro del horario escolar. Una de las alternativas es trabajar con tutorías focalizadas en grupos pequeños, acompañadas de materiales adecuados y un seguimiento permanente de los avances.

La propuesta educativa para los primeros cien días plantea fortalecer la formación continua de docentes y directores con acompañamiento en aulas y herramientas basadas en problemas reales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La segunda prioridad sería fortalecer el desarrollo profesional de docentes y directores mediante formación continua, acompañamiento en las aulas y herramientas vinculadas a los problemas que enfrentan diariamente.

El tercer punto consiste en construir un sistema de gestión basado en evidencia. Esto supone utilizar evaluaciones como la ENLA no únicamente para elaborar diagnósticos, sino para definir intervenciones, asignar recursos, medir resultados y corregir las políticas que no estén funcionando.

Docentes preparados para una educación en permanente cambio

La recuperación de aprendizajes dependerá en gran medida de lo que ocurra dentro de las escuelas. Benavides señaló que los docentes son el principal factor escolar que influye en el rendimiento de los estudiantes y, por ello, deben ocupar un lugar central en cualquier reforma.

El reto actual ya no consiste únicamente en transmitir contenidos. Los maestros necesitan desarrollar en sus alumnos la capacidad de comprender, analizar, colaborar, resolver problemas y continuar aprendiendo a lo largo de la vida.

La brecha en lectura y matemática limita que los escolares peruanos incorporen nuevos conocimientos, resuelvan problemas y avancen con autonomía en su trayectoria educativa. (Foto: Minedu)

Esto requiere actualizar las metodologías de enseñanza, fortalecer el liderazgo pedagógico de los directores e incorporar herramientas digitales e inteligencia artificial con una finalidad educativa clara.

La IA, por ejemplo, puede utilizarse para personalizar actividades, generar materiales adaptados, ofrecer retroalimentación y reducir parte de la carga administrativa docente. Sin embargo, su implementación no puede limitarse a la entrega de dispositivos.

“La tecnología debe convertirse en un instrumento para reducir desigualdades, no para ampliarlas”, afirmó Benavides. En las zonas con menor conectividad, agregó, será necesario combinar recursos digitales con contenidos descargables, soluciones sin conexión permanente, capacitación y soporte técnico.

La inteligencia artificial y las herramientas digitales deben usarse en la educación para personalizar actividades, reducir carga docente y evitar nuevas desigualdades. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El reto de sostener las políticas más allá de un gobierno

Uno de los principales obstáculos del sistema educativo peruano ha sido el cambio frecuente de prioridades, programas y autoridades. Para Benavides, las reformas necesitan objetivos compartidos, metas públicas y mecanismos de evaluación que puedan mantenerse durante todo el quinquenio y trascender una gestión.

El país puede recoger experiencias de Chile, Uruguay y Costa Rica, donde determinadas políticas educativas lograron sostenerse en el tiempo. En el ámbito nacional, también existen iniciativas que han demostrado que los aprendizajes pueden mejorar cuando hay liderazgo, seguimiento y continuidad.

El desafío, explicó, es identificar qué funciona, adaptarlo a las distintas realidades del país y ampliarlo sin comenzar nuevamente desde cero con cada cambio político.

¿Cuándo y dónde se realizará CADE Educación 2026?

Bajo el lema “Enseñar para aprender: la ruta urgente para transformar la educación”, CADE Educación 2026 se desarrollará el 12 y 13 de agosto en el auditorio Ingeniero Antonio Blanco Blasco, ubicado en el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, en la calle Barcelona 240, San Isidro.

CADE Educación 2026 se realizará el 12 y 13 de agosto en San Isidro y buscará definir una hoja de ruta para recuperar aprendizajes y sostener políticas educativas en Perú. (CADE Educación)

El encuentro reunirá a especialistas, autoridades, docentes, representantes empresariales y organizaciones de la sociedad civil. Las sesiones estarán organizadas alrededor de tres ejes: instituciones enfocadas en la calidad educativa, docentes capaces de actualizar sus conocimientos y estudiantes preparados para aprender de manera permanente.

Como resultado, se elaborará una hoja de ruta con propuestas para recuperar los aprendizajes y convertir la educación en una política sostenida de desarrollo. El gran examen, sin embargo, vendrá después del foro: lograr que esas medidas salgan del papel y lleguen realmente a las aulas.