El enfrentamiento amistoso entre México y Bélgica en el Soldier Field de Chicago no solo destacó por lo ocurrido en la cancha, sino también por la presencia de una figura inesperada que acaparó reflectores desde las gradas. Se trató de Penta Zero Miedo, actual campeón Intercontinental de la WWE, quien fungió como invitado especial durante el encuentro.
El luchador originario de Ecatepec apareció portando la camiseta de la Selección Mexicana y aprovechó el escenario para enviar un mensaje de motivación tanto a los jugadores como a los aficionados presentes en el estadio. Su intervención encendió el ánimo del público, que respondió con entusiasmo ante sus palabras.
“Ya todos debemos tener la mentalidad de Zero Miedo para llegar a la Final (del Mundial 2026 si es posible. Estoy aquí para apoyarlos y que se sienta ese apoyo entre mexicanos”, declaró Penta Zero Miedo, quien fue parte de la ceremonia previa al duelo internacional.
El gladiador mexicano, reconocido por su estilo y carisma dentro del cuadrilátero, se ha consolidado como una figura representativa para muchos seguidores, no solo por sus logros deportivos, sino también por su discurso de perseverancia. Durante su aparición, reiteró que su reciente campeonato no es únicamente un logro personal, sino un símbolo de esfuerzo colectivo.
“Como yo lo dije, este título no fue sólo para mí, este campeonato (Intercontinental) representa a todas esas personas mexicanas que nos levantamos todos los días con las ganas de trabajar, salir adelante, cumplir nuestros sueños porque realmente soy un luchador arriba, pero también abajo”, agregó el histórico gladiador.
Además, el luchador reveló su afinidad con figuras del futbol mexicano como Hugo Sánchez y Alexis Vega, a quienes sigue de cerca y considera referentes dentro del deporte nacional. Para él, el futbol y la lucha libre comparten valores similares, como la disciplina, la constancia y la mentalidad competitiva.
“Yo nunca he dicho ‘sí se puede’ porque sé que se puede y cero miedo es mi estilo de vida”, concluyó Penta, quien también lanzó un llamado directo al combinado nacional para afrontar sus próximos retos sin temor.
Su presencia en el inmueble estadounidense añadió un componente emocional al partido, recordando la conexión entre distintas disciplinas deportivas y el impacto que tienen en la identidad de los aficionados. Más allá del resultado en el campo, el mensaje del luchador resonó entre los asistentes, quienes celebraron su participación como un impulso anímico para el equipo mexicano rumbo al Mundial de 2026.