La situación actual de Hirving “Chucky” Lozano se ha convertido en uno de los temas más polémicos dentro del futbol mexicano y estadounidense en los últimos días.
El atacante, que llegó como fichaje histórico al San Diego FC en 2024, hoy se encuentra considerablemente apartado del proyecto deportivo y sin minutos en la MLS.
A pesar de las ofertas que habrían surgido desde la Liga MX, otras franquicias de la MLS e incluso Europa, Lozano se encontraría decidido a mantenerse en el club. La razón principal para ello apuntaría hacia su contrato blindado y un salario millonario que pocos clubes pueden asumir.
El blindaje en el contrato de Lozano
De acuerdo con declaraciones recientes del director deportivo y gerente general del club, Tyler Heaps, el contrato de Lozano con San Diego FC lo colocaría en una posición comprometedora.
- Duración hasta 2028, lo que le aseguraría estabilidad a largo plazo.
- Cláusula de no intercambio, que le permitiría rechazar cualquier transferencia sin dar explicaciones.
- Salario de 7.5 millones de dólares anuales, entre sueldo base y bonos, que pocos equipos podrían pagar.
Este blindaje contractual conllevaría que Lozano tenga la última palabra sobre su futuro. Aunque el club ya no lo contemplaría en sus planes, el jugador se encontraría “aferrado” a cumplir su contrato y cobrar cada centavo.
El choque con la directiva del San Diego FC
Las tensiones con el San Diego FC se habrían intensificado en los últimos meses.
- Problemas de disciplina y sanciones internas lo habrían alejado de las convocatorias.
- Altercado con el entrenador Mikey Varas, que habría marcado un punto de quiebre.
- Postura firme de Tyler Heaps, quien reiteró públicamente que el mexicano no estaría en los planes del club para 2026.
El resultado sería un pulso de voluntades: el club buscaría liberarse de un contrato costoso, mientras Lozano se aferraría a cobrar lo estipulado. Incluso se habría contemplado la posibilidad de comprar su contrato para apartarlo definitivamente de los entrenamientos.
El riesgo para la Selección Mexicana
El dilema no sólo estaría afectando al club, sino también a la Selección Mexicana. Javier Aguirre, técnico del Tri, ha sido claro en sus declaraciones: necesitaría que Lozano juegue para considerarlo en la lista final del Mundial 2026.
La falta de actividad competitiva pondría en duda su convocatoria, y aunque su experiencia lo respalda, la realidad es que sin ritmo de juego su lugar estaría en riesgo.
Lozano se enfrentaría a una decisión crucial: mantener su estabilidad en la MLS o buscar un nuevo destino que le garantice continuidad y la posibilidad de estar en la Copa del Mundo. El tiempo corre, y cada semana sin actividad podría alejarlo más de la lista definitiva.