El escándalo por la difusión de videos que muestran a cursantes en aparente estado de ebriedad dentro del Centro de Capacitación “La Muralla” ha puesto bajo la lupa a uno de los complejos más importantes de la Fiscalía General de la República (FGR). Detrás de sus muros, sin embargo, hay una historia poco conocida: el lugar fue durante años un narcorancho ligado a un operador clave del Cártel de los Beltrán Leyva.
El rancho de “El Conejo”
La finca que hoy aloja el Instituto de Formación Ministerial, Policial y Pericial de la FGR fue, durante años, propiedad de Harold Mauricio Poveda Ortega, alias “El Conejo”, uno de los mayores proveedores de cocaína para el Cártel de los Beltrán Leyva.
El predio de 14 hectáreas en San Juan del Río, Querétaro, albergaba caballerizas, una plaza de toros y un zoológico privado con jirafas, tigres, leones africanos e hipopótamos. Además, la mansión de piedra tenía un aspecto de castillo.
La venta de ganado servía como fachada legal, mientras el sitio funcionaba como refugio personal y centro de operaciones ilícitas.
El 24 de diciembre de 2008, tras meses de investigación y vigilancia, la entonces PGR llevó a cabo el aseguramiento del rancho, un operativo que se realizó poco después de que “El Conejo” lograra escapar de un intento de captura en una de sus mansiones ubicadas en el Desierto de los Leones.
Al llegar al rancho de Querétaro, los agentes federales encontraron una propiedad extraordinaria no solo por su extensión y lujo, sino por la cantidad y variedad de animales exóticos.
Tras el aseguramiento del predio, la empresa Industria Agropecuaria La Muralla del Río presentó una demanda de amparo en noviembre de 2010 para recuperar el rancho. El proceso fue abandonado en marzo de 2011 y la autoridad judicial canceló el litigio de manera definitiva. La federación tomó posesión total del inmueble.
Quién es “El Conejo”
Harold Mauricio Poveda Ortega nació en Colombia y se consolidó como enlace entre el Cártel del Norte del Valle y organizaciones mexicanas como el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva.
Logró introducir hasta dos toneladas de cocaína al mes, utilizando lanchas rápidas y submarinos, con rutas que llegaban a las costas de Chiapas y Guerrero. Su relación con Arturo Beltrán Leyva (“El Barbas”) osciló entre la cercanía y el conflicto, hasta que una disputa económica derivó en un intento de asesinato en su contra. Tras huir, buscó protección con Ismael “El Mayo” Zambada y su hermano Jesús “El Rey” Zambada.
Fue detenido en noviembre de 2010 en la Ciudad de México y extraditado a Estados Unidos en 2012. En ese país colaboró como testigo en juicios clave, entre ellos el de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública. Sus testimonios revelaron detalles sobre rutas de tráfico, sobornos y estructuras criminales.
Actualmente, mantiene recursos legales en México para descongelar cuentas bancarias.
Ahora es centro de capacitación
En 2014, la FGR destinó más de 325 millones de pesos para convertir el predio en el principal centro de formación policial y forense del país, bajo un modelo académico inspirado en la academia del FBI en Quantico, Virginia. Las caballerizas fueron adaptadas como dormitorios, la plaza de toros se transformó en auditorio para 500 personas y la zona del antiguo zoológico se convirtió en jardines y áreas de entrenamiento.
Sus 14 hectáreas incluyen una ciudad simulada de siete mil metros cuadrados para prácticas de intervención, cuatro salas de juicios orales, veinte laboratorios especializados, gimnasio, alberca semiolímpica, helipuerto, comedor, auditorio y áreas verdes.
El Instituto cuenta con 219 habitaciones y capacidad para más de 400 estudiantes en régimen de internado, quienes permanecen en el centro de domingo a viernes.
Cada año, el centro recibe a integrantes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Ministerios Públicos, peritos, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Secretaría de Marina (SEMAR).
El entrenamiento abarca simulacros de operativos, investigaciones forenses, manejo de crisis y talleres como “Investigación en el Lugar de la Intervención”, orientados a operativos militares.