El Museo del Estanquillo abre sus puertas con una muestra dedicada a Enrique Guzmán, figura central del nuevo mexicanismo. Bajo el título El virtuosismo técnico de Enrique Guzmán, la exposición reúne dieciséis dibujos y dos óleos, seleccionados para inaugurar los festejos por los veinte años del recinto. La exhibición pone en primer plano una serie de autorretratos poco conocidos, donde la identidad del artista se explora a través de la representación de su propia mano.
La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México en colaboración con el galerista Armando Colina, ocupa la sala 3 del museo. Las piezas seleccionadas, creadas en 1976, surgen como respuesta a una búsqueda de nuevas formas de autorrepresentación. En lugar del rostro, Guzmán elige el gesto de la mano, que aparece en distintas posiciones y casi siempre sostiene objetos con fuerte carga simbólica: una hoja de papel, una moneda, una cuchilla de afeitar, un limón cortado y otros elementos ambiguos. La serie rechaza los cánones tradicionales del autorretrato y apunta hacia una resignificación de los símbolos personales y nacionales.
La corriente del neomexicanismo
Enrique Guzmán, nacido en Guadalajara en 1952, se reconoce como uno de los pioneros del movimiento neomexicanista, surgido en la década de los ochenta en un contexto de crisis política y social. Este movimiento buscaba revalorar la identidad nacional mediante la apropiación y resignificación de elementos históricos y tradicionales de México. En obras como las que ahora exhibe el Museo del Estanquillo, Guzmán propone alternativas visuales donde lo irracional y lo absurdo reflejan las inquietudes de una generación marcada por la incertidumbre.
El arte de Guzmán se caracteriza por una postura antioficialista y por la descontextualización de símbolos nacionales. El virtuosismo técnico se evidencia en la precisión anatómica de cada dibujo, la seguridad de la línea y la construcción del volumen, atributos que destacan en cada mano, dedo o uña retratados. Los objetos que acompañan esas manos proponen diversas lecturas, sin ofrecer respuestas unívocas sobre su significado o carga biográfica.
Trayectoria de Enrique Guzmán
La carrera artística de Enrique Guzmán abarca estudios en teatro y escenografía en Aguascalientes y una etapa como alumno en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura, La Esmeralda. Su carrera se desarrolla entre exhibiciones colectivas, reconocimientos y una vida marcada por la bohemia y la experimentación artística. En 1976, año en que realiza los dibujos ahora expuestos, la Galería Arvil inaugura su nuevo local con una muestra dedicada a Guzmán. Posteriormente, algunas de sus obras se presentan en el Museo de Arte de Colombia y en la Cuarta Trienal de Nueva Delhi.
Guzmán se instala de manera definitiva en Aguascalientes en 1983, donde continúa su producción artística hasta su muerte en 1986. Su obra, según describió Carlos Monsiváis, “enriqueció la realidad artística y el entendimiento emotivo de lo indescifrable”. La exposición en el Museo del Estanquillo permite redescubrir el legado de este artista, cuya exploración de la identidad y la técnica sigue vigente a cuarenta años de su creación.