La muerte de Leo Rosas, cantante boliviano y finalista de “La Voz México”, generó conmoción en la escena musical latinoamericana. Con solo 27 años y tras haber mostrado señales de depresión conocidas por sus allegados, el artista fue hallado sin vida en su residencia de Santa Cruz, Bolivia en la madrugada del 15 de febrero, según confirmó su tío abuelo Alfredo Mendoza a Noticias Bolivisión.
El joven, reconocido por su carisma en el escenario y su vínculo con el público mexicano, parecía haber dejado una despedida en redes sociales horas antes de su fallecimiento. El último mensaje de Rosas en Instagram, publicado 18 horas antes de la noticia, mostraba imágenes de una cena decorada con pétalos de rosa y velas en forma de corazón, acompañada por una canción melancólica.
Aunque no había detalles sobre si estaba acompañado, la escena sugería un tono íntimo y reflexivo. La madre del cantante fue informada del hallazgo de su cuerpo cerca de las 5:15 de la mañana, y el episodio impactó profundamente tanto a sus familiares como al entorno artístico.
El impacto de una promesa truncada
La trayectoria de Leo Rosas estuvo signada por la música desde los tres años, edad en la que pidió una guitarra y demostró con rapidez su talento, relató su tío abuelo a Bolivisión TV.
Su salto a la popularidad llegó en 2019 cuando participó en “La Voz México”, conquistando al público y a los jueces Belinda, Ricardo Montaner, Lupillo Rivera y, especialmente, Yahir, quien fue su coach y lo acompañó hasta el segundo lugar de la competencia.
Finalizado el programa, Rosas regresó a Bolivia, donde continuó su carrera musical con resultados esporádicos. La falta de proyección internacional y la presión por sostener el éxito fueron factores que pesaron en su ánimo, según relataron sus familiares.
A pesar del apoyo constante de su círculo más cercano y de su participación en conciertos junto a Yahir en la Ciudad de México, el joven nunca logró consolidar la carrera que soñaba tras el reality.
Depresión y silencio oficial sobre la causa de muerte
La salud mental de Rosas era motivo de preocupación para sus allegados. Alfredo Mendoza señaló en declaraciones a Noticias Bolivisión: “Todo el mundo dice: era un gran artista. Pero lo que pasa es que sufría de depresión: eso sucedió. Padecía esa enfermedad y tuvo este desenlace.”
El familiar agregó que, aunque estaba bajo tratamiento y recibía el apoyo de sus padres, no pudieron evitar este trágico final. Hasta el momento, las autoridades bolivianas y la familia no han divulgado oficialmente la causa de la muerte, más allá de las declaraciones de Mendoza acerca de la depresión que padecía el artista.
El fallecimiento de Leo Rosas movilizó a figuras del espectáculo y seguidores. Yahir, su mentor en “La Voz México”, utilizó sus redes sociales para compartir una fotografía del tiempo que compartieron en el certamen, acompañado de un mensaje sentido:
“No puedo creer esto. Le mando un fuerte abrazo y mis más sinceras condolencias a la familia de Leo y a todo Bolivia. Qué triste noticia, talentoso y tremenda persona mi Leo. Descanse en paz”.