La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, invitó al gobierno de México a formar parte de la Junta de Paz, que propuso el mandatario y que se presume, actuaría de una forma similar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Al ser cuestionada sobre el tema en su conferencia mañanera de hoy, la mandataria precisó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) será la encargada de analizar la invitación.
Sin embargo, resaltó que en la toma de decisión influirá que se extienda una invitación al gobierno de Palestina, para que también forme parte de dicho organismo.
Esto, debido a que su gobierno ha reconocido a Palestina como nación, en el marco de lo estipulado en la Constitución Mexicana sobre el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
“Sí recibimos la invitación por parte del preisdente Trump y la respuesta que dimos es que lo tenía que analizar la Secretaría de Relaciones Exteriores, y tiene que ver con esta decisión, México es un país que ha reconocido a Palestina como nación.
“Sí, es muy importante (invitación a Palestina), en el marco de nuestra Constitución tenemos que contestar, por que no es una decisión personal y en el marco de nuestra Constitución es la autodeterminación de los pueblos”, dijo en Palacio Nacional.
Sheinbaum Pardo no precisó qué día se dará una respuesta al gobierno estadounidense sobre la invitación; no obstante, aseveró que será esta semana.
¿Qué es la Junta de la Paz?
La Junta de Paz es una iniciativa internacional impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de resolver conflictos armados y supervisar procesos de transición política y posbélica en distintas regiones del mundo.
Este organismo fue presentado formalmente como una alternativa de coordinación política, con estructura propia, liderazgo centralizado y una carta constitutiva que define su alcance y reglas de funcionamiento.
Aunque surgió en el contexto de la guerra en Gaza, su mandato se extendió a otras crisis internacionales, generando adhesiones y rechazos, así como un debate sobre su impacto en el sistema multilateral vigente.
La presidencia de la Junta de Paz recae exclusivamente en Donald Trump, quien ejercerá el cargo sin límite temporal definido y contará con amplios poderes ejecutivos, como vetar decisiones y remover miembros.
La Junta Ejecutiva incluye figuras destacadas del entorno político, diplomático y empresarial de Trump, entre ellas Marco Rubio, Steve Witkoff, Jared Kushner, Tony Blair, Marc Rowan, Ajay Banga y Robert Gabriel.
El alcance real del poder de la Junta de Paz ha sido motivo de discusión, ya que no está claro qué autoridad legal tendrá ni qué mecanismos de cumplimiento podrá emplear.
Su carta fundacional indica que actuará en tareas de construcción de paz bajo el derecho internacional, pero no menciona sanciones o despliegues militares, ni define su coordinación con organismos como la ONU, la OTAN o la Unión Europea.
Los países miembros tendrán mandatos de tres años, con posibilidad de renovación, y existe la opción de membresía permanente mediante una contribución financiera voluntaria.
Hasta ahora, al menos 25 países han confirmado su adhesión, entre ellos Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y varios estados de otras regiones.
En contraste, países como Noruega, Suecia y Francia han rechazado la invitación, mientras que Rusia y China no han definido su postura.