Conocida por sus múltiples beneficios para la salud, la manzanilla, una planta medicinal de pétalos blancos y centro amarillo, destaca por sus propiedades curativas.
Utilizada tradicionalmente para tratar la ansiedad, el insomnio, los problemas digestivos y los cólicos menstruales, esta planta también posee cualidades cicatrizantes, lo que la convierte en una opción natural para favorecer la recuperación de heridas.
El nombre científico de la manzanilla es Matricaria recutita, y su flor es la parte que más se utiliza, con ella se preparan infusiones, inhalaciones, baños de asiento, compresas y pomadas.
En algunos casos la manzanilla también se utiliza en la cocina, ya sea para condimentar platos salados como pasta y pollo, o para aromatizar postres.
La manzanilla se puede encontrar en mercados, tiendas, supermercados y en distintas presentaciones, que van desde la misma flor fresca o seca y hasta paquetitos de té.
De acuerdo con el libro “Hierbas, especias y plantas medicinales: avances recientes en botánica, horticultura y farmacología, Volumen 1″, la manzanilla contiene una amplia gama de propiedades curativas, derivado de su composición química.
Entre los componentes más relevantes se encuentran los ácidos grasos, betacarotenos, taninos, mucílagos, camazuelo, cumarina, terpenoides, flavonoides, vitamina C y colina.
El texto detalla que la manzanilla posee cualidades digestivas, ansiolíticas, hepatoprotectoras, antisépticas, antiinflamatorias y antimicrobianas, entre otras.
Por ejemplo, su capacidad antiulcerosa y antiespasmódica la hace útil para tratar trastornos gastrointestinales, mientras que su acción sedante suave y antioxidante contribuye al alivio del estrés y la protección celular.
Además, su efecto antidiabético y diurético refuerza su papel en el manejo de enfermedades metabólicas y en la eliminación de toxinas del organismo.
La manzanilla puede ayudar con la diabetes, ya que el consumo de esta planta a manera de infusión apoya a la regulación de los niveles de azúcar en la sangre.
Gracias a sus fenólicos y taninos, la manzanilla es un gran aliado para los tratamientos de la piel. Al producir colágeno, retrasa el envejecimiento celular y ayuda a la cicatrización de heridas.
Como se había mencionado, la manzanilla es un aliado para el sueño y la ansiedad, gracias a sus propiedades calmantes que también apoyan para reducir el estrés que se vive día a día.
Los niveles de colesterol en la sangre son un problema frecuente. La manzanilla, gracias a la colina, disminuye los niveles de grasas en la sangre.
Es importante tener en cuenta que si estás embarazada o lactando, no es recomendable utilizar esta planta.