El gobierno de México espera una resolución política por parte de Estados Unidos para eliminar el arancel de 50% que actualmente se impone al acero mexicano. Así lo informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien señaló que la medida afecta de manera directa al comercio bilateral, así como al empleo y la actividad económica en la región.
El viernes pasado, Ebrard sostuvo reuniones con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y con el representante comercial de ese país, Jamieson Greer. En dichos encuentros, la delegación mexicana presentó los principales argumentos para justificar la eliminación del arancel. Uno de los puntos centrales expuestos fue el desequilibrio en el comercio bilateral de acero: Estados Unidos exporta más acero a México que el que importa desde territorio mexicano.
“Estamos en un proceso de negociación. Escuché buena disposición por parte del secretario de Comercio, escuchó nuestros argumentos. Hemos tenido ya muchas reuniones sobre este tema y pienso que hemos avanzado en persuadir sobre cuáles son las consecuencias que pueden traer estos aranceles”, expresó el funcionario este martes durante el programa Por la Mañana.
Ebrard explicó que durante estas reuniones también se abordaron los efectos negativos que ha generado la imposición del arancel, entre ellos la disminución en el volumen de exportaciones mexicanas, la reducción de ingresos para empresas del sector y el impacto en empleos vinculados a esta industria.
La meta: eliminar aranceles al acero mexicano
De acuerdo con el secretario de Economía, se iniciaron reuniones técnicas a partir de este lunes para revisar el tema de manera detallada. El objetivo del gobierno mexicano es lograr un acuerdo que elimine completamente los aranceles al acero, similar al tratamiento que Estados Unidos otorga actualmente al Reino Unido.
La aplicación del arancel al acero coincide con una disminución de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos durante el mes de abril. Según datos oficiales de la oficina de estadísticas estadounidense, las mercancías mexicanas que cruzaron la frontera hacia el norte alcanzaron un valor total de 41 mil 869 millones de dólares en ese mes, lo que representa una caída del 2.7% respecto al mes anterior.
El gobierno de México ha insistido en que una resolución favorable requerirá de una decisión de carácter político por parte de las autoridades estadounidenses, más allá de los criterios técnicos o comerciales. Las negociaciones se mantienen activas con el objetivo de alcanzar un nuevo entendimiento que permita restaurar el libre flujo del acero mexicano sin penalización arancelaria.