El periodista Carlos Dada, originario de El Salvador, le preguntó al autor del libro ‘Bienvenido a Sinaloa’, el motivo por el que México había dejado de ser considerado como un país en guerra, a ahora ser uno de moda para el turismo, a lo que Diego Enrique Osorno habló de las estrategias de Peña Nieto, quien tomó el poder en 2012.
Fue en 2014, cuando el periodista especializado en narcotráfico fue cuestionado sobre esto, pues desde 2013 ya ni se hablaba de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, menos del Cártel de Sinaloa, como si el conflicto ya se hubiera terminado.
“A principios del 2014, el periodista salvadoreño Carlos Dada, me preguntó por qué en el extranjero, en tan solo un año, dejaron de escuchar que ‘México era un país que se hundía en un derramamiento de sangre imparable, para oír que era el país de moda en América Latina’, ¿a caso se había acabado la violencia?”, narra el autor del libro ‘Bienvenido a Sinaloa’.
De acuerdo con Diego Enrique Osorno, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto se hizo un cambio radical en este tema, pues ya no se habló del narcotráfico, mientras que con Felipe Calderón, era de lo que más se hablaba a tal grado de que parecía Fiscal en vez de presidente de México.
El entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama llegó a comparar a Calderón con Elliot Ness, un reconocido agente estadounidense que buscaba derrotar a Al Capone.
“Lo primero que habría que reflexionar, es que el Gobierno de Enrique Peña Nieto, emanado del PRI, hizo un cambio radical en este tema, antes que nada en el área de imagen, la administración federal que le precedió tenía una errática, estrategia de comunicación social en la que por momentos se resaltaba la palabra guerra en su narrativa y en otros la combatía, Felipe Calderón en ocasiones abordaba el tema del narco ante la opinión pública, no como presidente, sino como fiscal, incluso el presidente Barack Obama lo comparó públicamente con Elliot Ness”.
Cambios en el Gobierno de Peña Nieto
El equipo de comunicación social del mexiquense era dirigido por David López, un hombre originario de Sinaloa, que conocía sobre el tema, es por ello que siempre buscaba que su equipo quitara de la portada de los diarios los hechos violentos y estas solo fueran colocadas dentro de la página de seguridad.
“Eso quedó atrás en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, el presidente casi nunca mencionó el nombre de Joaquín Guzmán Loera, y su equipo de comunicación social, dirigido por David López, experto en el tema, nacido en Sinaloa, operaba diario de múltiples formas para sacar los hechos delictivos de las portadas de los diarios y hacer que si a caso, fueran en la sección de nota roja, ante el problema de la violencia del narco, la administración de Peña Nieto recurrió a la vieja estrategia de apagar la alarma de incendio aunque el fuego siguiera encendido”, relata el autor Diego Enrique Osorno.